Julius Evola. Septentrionis Lux


Cataluña, América y la Hipanidad
febrero 8, 2009, 10:54 am
Filed under: Eduard Alcántara, Historia

 Hace algún tiempo nos encontramos con un interesante texto (“Catalunya, Amèrica i la Hispanitat”) que versaba sobre la importante -y, al mismo, tiempo, casi desconocida- contribución que los catalanes tuvieron en la gesta del Descubrimiento de América y en su posterior exploración, conquista, colonización y civilización. Lo hallamos, sin firma, en la web “hispanismo.org”. La fuente original a la que remitían dicho texto era

http://hispanismo.org/temas-de-portada/6268-catalunya-america-i-la-hispanitat.html“. Estaba redactado en lengua catalana, por lo cual creímos que podría ser muy provechosa -con el objeto de ampliar su divulgación- su traducción al castellano. Así lo hemos hecho y así se lo podrá leer unas líneas más abajo.


Como es sabido, las políticas uniformizadoras de que siempre hicieron gala los borbones comportaron que su primer representante en España -Felipe V- abriera a la antigua Corona de Aragón, sin ningún tipo de cortapisas ni restricciones, las posesiones españolas en América. (Recordemos que la citada Corona de Aragón incluía el antiguo Reino de Aragón, Cataluña y los reinos de Valencia y Mallorca; sin contar otras importantes posesiones en el Mediterráneo.)

Es por esta carta de libertad que se le concede para comerciar y ejercer cargos públicos en América por lo que el número de catalanes que, a lo largo del s. XVIII e incluso del XIX -en las colonias que aún quedaban-, ejercen papeles de relevancia en el Imperio español de América es francamente más que importante. Pero esta importancia pocos pueden imaginarse que se hubiese, igualmente, dado -como en efecto sucedió- desde el primer momento del descubrimiento del continente y a lo largo, también, de los siglos XVI y XVII. No parece concebible que los catalanes pudiesen haber tenido, prácticamente, presencia durante las dos primeras centurias de la gesta americana a tenor de que los pactos que se derivan de la unificación de los diferentes reinos y coronas de España, a finales del s. XIV, gracias al matrimonio entre Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, “cedían”, por un lado, a la Corona de Aragón el campo de acción sobre las tierras situadas al este de la Península Ibérica y, por otro, al Reino de Castilla las situadas al oeste de la misma. Pero una cosa era que la Corona de Aragón no tuviera competencia para emprender empresas de carácter oficial en América y otra bien distinta era que no se pudiese participar a título individual en las empresas organizadas por el Reino de Castilla.


A muchos, sin duda, sorprenderá el número de catalanes que participaron ya desde los viajes del mismísimo Cristóbal Colón. Y más aún sorprenderá la importancia de los cargos y/o funciones que ejercieron. Quizás haya quien, a la postre, no se vea tan sorprendido porque vea en todo ello la confirmación de una de las teorías que existen sobre el origen de Colón: que pudiera ser catalán. No es éste el tema que estamos abordando y no vamos, por tanto, a adentrarnos en él. Son muchos, por otro lado, los argumentos que se esgrimen a favor de esta suposición sobre los orígenes del descubridor. Cercana a esta teoría se hallaría aquel otro supuesto de que sería hijo del hermanastro -el Príncipe de Viana- del propio Rey Fernando el Católico. El Príncipe de Viana habría sido padre del futuro descubridor de América como consecuencia de la relación tenida con una mallorquina llamada Margarita Colón. La consanguineidad que Colón, siempre según esta teoría, tendría con el rey Fernando explicaría ese dirigirse al monarca de tú a tú, casi como si de entre iguales se tratase. Explicaría ese no arrugarse al exigir a los Reyes Católicos reconocimientos y títulos y porcentajes elevados del total de las riquezas que se pudieran obtener en el Nuevo Mundo… Pero, en fin, dejemos al lector ante este interesante escrito.

EDUARD ALCÁNTARA

 



CATALUÑA, AMÉRICA Y LA HISPANIDAD

“¡Colom! També l’estrella del mar aquí invocava,
l’estrella que la terra promesa li ha mostrat,
per ço en lo primer temple que América fundava
se col la Moreneta gentil de Montserrat”.
Mossèn Cinto Verdaguer

“¡Colón! También la estrella de mar aquí invocaba,
la estrella que la tierra prometida le ha mostrado,
por eso en el primer templo que América fundaba
se cuela la Moreneta gentil de Montserrat”.
Sacerdote Jacint Verdaguer

“…la colonización indiana es de todas las nacionalidades españolas: de todas ellas son los misioneros, soldados y negociantes que luchan, descubren, gobiernan, fundan y pueblan. Digámoslo con sus palabras: el descubrimiento de América se convirtió en alianza y base de interés común, contribuyendo poderosamente a la unidad de España. Y no en vano Colón llamó Hispaniola (y no Castellana) la primera isla ocupada. Al hacerlo, y lo supiera o no, dejó impreso en el descubrimiento el sello de consagración de la unidad de España” (1)


Quien así se pronunció fue Víctor Balaguer, uno de los padres de la Renaixença catalana, el último movimiento catalán de profundas reivindicaciones hispánicas; de un hispanismo suficientemente alejado del castellanismo y del secesionismo.
Posteriormente, el nacionalismo propalado por Rovira Virgili y tantos otros, enterró la vindicación hispánica de Cataluña y nos ha llevado hasta la actualidad donde todo vestigio de hispanidad es sinónimo de extranjero y, por tanto, poco o nada relacionado con Cataluña. Ante esto, reivindicamos que los catalanes fueron partícipes y protagonistas de la gran aventura hispánica que fue el descubrimiento de América (2).


Fue Luis de Santángel, miembro de la Corte Catalano-Aragonesa, quien dio el apoyo económico a Cristóbal Colón ante la negativa de los prohombres de Castilla de acometer la aventura de ir a las Indias. Los Reyes Católicos consintieron el viaje después de las presiones del catalán Santángel. Una vez llegado de su primer viaje a América, Colón fue recibido en Barcelona, concretamente en el Saló del Tinell. A pesar de las pocas crónicas que nos han llegado, el recibimiento que le tributó el pueblo de Barcelona fue entusiasta.


Bernat de Boïl, catalán, ermitaño en Montserrat y consejero del rey Fernando el Católico, y doce monjes (3) de Montserrat, emprendieron al lado de Colón el segundo viaje a América. Boïl fue encomendado Vicario Apostólico de las Indias Occidentales. Las tres primeras iglesias fundadas en América por los españoles fueron dedicadas a Montserrat, Santa Tecla -patrona de Tarragona- y Santa Eulalia -patrona d Barcelona.

Pero lo cierto es que el nacionalismo, lo que niega es la participación de los catalanes en el descubrimiento militar y que Castilla nos apartó del comercio con América (4). Ante la poca consistencia de los planteamientos negacionistas de la presencia catalana, haremos una pequeña pero significativa relación de los catalanes conquistadores de América (5).
Lo que llama la atención, es que fuera un catalán, Jaume Ferrer de Blanes (hijo del municipio gerundense de Vidreres) quien fuera nombrado por los Reyes Católicos en 1.493 para fijar los límites entre España y Portugal en la América recién descubierta -cuestión zanjada en el Tratado de Tordesillas en 1.494.


El primer catalán en América fue Ramón Pané (s. XV, Santa Maria d’Ullà?), lugarteniente de Colón. Fue el primer hombre en publicar un escrito sobre las costumbres y las lenguas de un pueblo de América (6) y fue el primero en hablar una lengua americana. Como militares sobresalen: Joan Orpí Pou (nacido, en 1.593, en la localidad barcelonesa de Piera), conquistador de las zonas de Unare y Aragua y fundador de Nueva Barcelona y de San Pedro Mártir -esta zona fue llamada ‘Nueva Cataluña’, pero después pasó a la jurisdicción de Cunamá-; Pere Margarit (Castell de l’Empordà, s. XV), compañero de Colón y jefe de la expedición militar, dio nombre a las islas Margaritas en el Caribe; Miquel Ballester (Tarragona, s. XV), alcalde de la isla Hispaniola e inventor del primer ingenio productor de azúcar en 1.498; Joan de Serrallonga (Igualada, s. XV), codescubridor de “Terra Nova”; Joan Grau de Toloriu, mano derecha de Hernán Cortés; Bartolomeu Ferrer, jefe de la expedición española a Tehuantepec; Jaume Rasquí, jefe de la expedición a Río de la Plata; Miquel de Rifòs, mano derecha de los Cabot en las primeras expediciones; Pere Alberni Teixidor (Tortosa, 1741), miembro de los voluntarios catalanes, exploró el Pacífico Norte y descubrió una isla que bautizó como Isla Catalana y que hoy en día se llama Catalan Island en la Columbia Británica; Pere Fages Beleta (Guissona, 1.734), coronel del ejército español, gobernador de California, aventurero y descubridor de Sacramento, el desierto de Mojave, Los Tulares, San Gabriel y muchísimos lugares más; Francesc Jorba Ferran (Sant Sadurní, 1746), miembro del cuerpo de “Voluntarios de Cataluña”, fundó el pueblo de Yorba Linda; Esteve Rodríguez Miró (1744), teniente coronel, fundó Nuevo Madrid en Mirrouri, Monroe a partir del originario Fuente Miró y Sant Stephen a partir del Fuerte de San Esteban. Y así muchísimos más catalanes en la aventura americana.

Como comerciantes, cabe mencionar a Joan Claret (Barcelona, s. XVI), que dedicó la mayor parte de su fortuna personal a financiar expediciones a América, como la de la familia Cabot a Río de la Plata; Salvador Samà Martí (Vilanova, 1.797), coronel del ejército, fundó el Banco Español en Cuba y el dique de La Habana.

El funcionariado también tuvo una amplia representación catalana, encabezada por el catalán más conocido de la aventura americana, Gaspar de Portolà Rovira (Balaguer, 1.717) (7), coronel del ejército, descubridor de la bahía de San Francisco, San Diego y Monterrey y gobernador de California; Gabriel Avilés Fierro (Vic, 1.735), capitán general del Reino de Chile y Virrey del Reino de la Plata y del Perú (8); Pere Castany (Barcelona, 1.750), presidente de la policía y seguridad de Méjico y oidor de la Audiencia de la Nueva Granada; Ambrosi Cerdà y Simó Pontero (hijos de Barcelona del s. XVIII), oidor en Chile el primero y presidente de la Audiencia de Guatemala el segundo; Esteve Miró Sabater (s. XVIII), gobernador de Tucumán; Ignasi Sala, gobernador de Cartagena de Indias; Pere Carbonell, gobernador de Venezuela de 1.792 a 1.799; Joaquim d’Alòs, gobernador de Paraguay y comandante militar de Cuzco; Antoni Oleguer Feliu, Virrey del Río de la Plata; Francesc Romà Rossell (Barcelona, 1.730), Virrey e Intendente de Yucatán.


Y el funcionario más conocido que ha dado Cataluña ha sido Manuel Amat Juyent (Vacarisses, 1.707), Teniente General, hijo del Marqués de Castellbell y primo del Barón de Maldà. En 1.761 fue designado presidente de la Audiencia de Lima y Virrey del Perú, creando un cuerpo del ejército español bajo la advocación de la Mare de Déu de Montserrat (Madre de Dios de Montserrat). Este cuerpo participará en las expediciones de descubrimiento de importantes islas del Pacífico, como por ejemplo las de Tahití en 1.771. El Virrey Amat volvió a Barcelona y construyó su residencia, conocida hoy como el Palau de la Virreina (Palacio de la Virreina).

Como historiador de la gesta hispánica sobresale por encima de todos Joan Cristòfor Calbet d’Estrella (Sabadell, 1.505), escritor y cronista real de las Indias, miembro de la Corte española y preceptor de los príncipes. Escribió una crónica sobre la conquista del Perú, “Rebelión de Pizarro en Perú y vida de Don Pedro Gasca” y fue biógrafo del Emperador Carlos V (9).

Como eclesiásticos citar a Sant Antoni Maria Claret Clarà (Sallent 1.807), el fundador de los Claretianos, obispo de Santiago de Cuba donde luchó en contra de la esclavitud y quien fue un destacado defensor de la españolidad de la isla (10) y más tarde fue nombrado confesor de la Reina Isabel y custodio del monasterio de El Escorial. Feliu de Tàrrega (Tàrrega, 1.727), evangelizador del Orinoco y Caroní, fundó San Pedro de Tipurúa; Josep Alemany Cunill (Vic, 1.814), evangelizó Nevada, California y UTA; Pere Claver Sobocano (Verdú d’Urgell, 1.580), conocido como Sant Pere Claver, misionero en Nueva Granada y protector de esclavos; Narcís Coll Prat (Cornellà de Terri, 1.754), arzobispo de Venezuela; Miquel Doménech Veciana (Reus, 1.816), misionero en Missouri; Francesc Fleix Solans (Lérida, 1.804), obispo de Puerto Rico; Miquel Francesch (Barcelona, s. XVIII), misionero en Guatemala; Benet Garret Arloví (Agramunt, 1.665), obispo de Nicaragua; Marià Martí Estadella (Bràfim, 1.719), obispo de Puerto Rico; Benet Maria Moixó Francolí (Cervera, 1.763), obispo de Charcas y auxiliar de Michoacán, destacó en la lucha contra la insurrección independentista; los jesuitas Josep Paramàs, Bernat Ibáñez, Dídac Gonzàlez y Josep Solís que evangelizaron a los indios guaranís del Alto Paraná en 1.775. Y muchos otros capellanes, frailes, monjes o seglares que participaron en la evangelización del nuevo continente.

Esto no ha sido más que una breve relación de personajes catalanes que junto con extremeños, castellanos, vascos o gallegos, forjaron la Hispanidad, concepto que Raholas, Convergentes y Republicanos nos quieren escamotear para convertirla en una celebración vergonzosa y extraña a los catalanes.


Para acabar, unas estrofas de la Atlàntida de Mossèn Cinto Verdaguer, de lectura obligatoria para todos los hispanistas catalanes, canto sublime a Cataluña. América y la Hispanidad:

“…Troba Colon navilis, i en llur tosca
ala afrontant, magnànim, la mar fosca,
la humanitat li dóna el nom de boig;
al geni que la duia, en sa volada
de promissió a la terra somniada,
com Moisés per les aigües del Mar Roig.
Lo savi ancià, que des d’un cim l’obira,
sent estremir lo cor com una lira;
veu de l’àngel d’Espanya, hermós i bell,
que ahir amb ses ales d’or cobrí a Granada,
eixamplar-les avui com l’estelada
i fer-ne l’ampla terra son mantell.
Veu murgonar amb l’espanyol imperi
l’arbre sant de la creu a altre hemisferi
i el món a la seva ombra reflorir;
encarnar-s’hi del cel la saviesa;
i diu a qui s’enlaira a sa escomesa:
-Vola, Colon…; ara jo puc morir!.” (11)

“…Encuentra Colón navíos, y en su tosca
ala afrontando, magnánimo la mar oscura,
la humanidad le da el nombre de loco;
al genio que la llevaba en su vuelo
de promisión a la tierra soñada,
como Moisés por las aguas del Mar Rojo.
El sabio anciano que desde una cima la avista,
siente estremecer el corazón como una lira;
voz del ángel de España, hermoso y bello,
que ayer con sus alas de oro cubrió a Granada,
ensancharlas hoy como la estrellada
y hacer de la ancha tierra su manto.
Ve murgonar con el español imperio
el árbol santo de la cruz en el otro hemisferio
y el mundo a su sombra reflorecer;
encarnarse del cielo la sabiduría;
y dice a quien se eleva a su acometida:
-¡Vuela, Colón…; ahora ya puedo morir!”

 


1). Víctor Balaguer. Conferencia pronunciada en 1.892 y citada en el libro “Els catalans a les Índies” de Josep Maria Bernades, 1.992. Comissió América i Catalunya.


2). El precursor de la idea de la Hispanidad fue el escritor vasco Ramón de Basterra Zabala. La primera conmemoración del Día de la Hispanidad celebrada en España fue realizada en Barcelona, en la casa de América el 12 de octubre de 1.911. Esta iniciativa fue recogida por el periodista asturiano José María González por tal de hacer de esta fecha fiesta nacional de España.
3). El nacionalismo intenta negar la evidencia de la catalanidad de los primeros evangelizadores de América. Se puede leer “Els primers missioners d’Amèrica foren catalans?” (“¿Los primeros misioneros de América fueron catalanes?”) de Pere Català Roca, Dalmau Editors.


4). “Cataluña en la carrera de las Indias”, Carlos Martínez Shaw. 1981. Se recomienda el libro de este profesor de Historia de la Universitat de Barcelona, en el que demuestra que Cataluña no fue excluida del comercio con América.
5). Para tenir una relación amplia de personajes, a pesar de la tergiversación nacionalista del libro, se puede mirar “200 catalans a les Amèriques”, Comissió Catalana del Cinquè Centenari del Descobriment d’Amèrica (Comisión Catalana del Quinto Centenario del Descubrimiento de América).


6). “Relación acerca de las antigüedades de los indios”. 1.498. Todos los países americanos tienen una escuela dedicada a este catalàn.


7) “Contribució a una biografia de Gaspar de Portolà”, J. Carner Ribalta, Dalmau Editors. En este libro nos habla de que los catalanes que lo siguieron bautizaron la tierra descubierta como la tierra de la calç i el forn -cal y horno- (Califòrnia).
8). Fue conocido como el “Virrey devoto” y que puso fin a las encomiendas dando la libertad y la propiedad de la terra a los indios guaranís. Creó el gobierno de Mairas.


9). Sobre este personaje se puede leer “El català Joan Cristòfol Calvet d’Estrella”, de Puig Pujol. Episodis de la història, de Dalmau Editors.


10). Carta dirigida al Obispo de Vic Doctor Casadevall.
11). “L’Atlàntida”, Jacint Verdaguer, ´Conclusió, somni d’Isabel´ (´Conclusión, sueño de Isabel´).

Fuente: http://www.lesclat.com/modules.php?n…rticle&artid=7


Traducción del catalán al castellano por Eduard Alcántara

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