Julius Evola. Septentrionis Lux


La lucha interior
febrero 19, 2009, 10:01 pm
Filed under: Ética y valores, Eduard Alcántara

A menudo, cuando pretendemos ofrecer una alternativa al mundo decrépito que nos ha tocado ìvivirî, planteamos las soluciones económico-político-sociales que darían al traste con el armatoste que nos oprime exteriormente y nos olvidamos de que también existe otro género de opresión, mucho más profunda, que nos impide ser LIBRES en el sentido menos formal y más existencial de este término. Y es que a lo largo de siglos de decadencia de nuestra civilización el hombre ha ido, paulatinamente, embruteciéndose, por un lado, y, por otro, sometiéndose a los influjos caóticos del submundo emocional que irrumpe desde los estratos más abismales de nuestra mente.

      Si queremos plantear una alternativa integral a los corrosivos tiempos que nos denigran y esclavizan hemos de empezar por librar la gran batalla: la batalla interna que conduzca a la victoria de lo inmutable, de lo fijo, de lo inmóvil y de lo eterno frente a lo variable, frente al marasmo que fluye sin rumbo fijo, frente a lo perecedero y frente a lo mutable y mutante. Que haga vencer a lo impasible y estable frente a lo inestable y contradictorio. Que consiga el triunfo del Espíritu, del Alma, de la Shakti del hinduismo, del Nous de los griegos, de lo Alto frente a los bajos  impulsos e instintos, frente a lo emocional, lo pasional, los sentimientos  descontrolados y cegadores, frente a lo bajo.

      Hemos de conseguir el poder utilizar todo lo sugerente, embriagador y  sugestivo que nos ìofreceî maliciosamente el ruinoso mundo que nos rodea  como si se tratase de pruebas a superar que nos robustezcan interiormente.  Hemos de recorrer nuestro vía, nuesto Do, nuestro camino iniciático  enfrentándonos a los monstruos y titanes, miedos y flaquezas que anidan en  nuestro interior y que son despertados, soliviantados, azuzados y espoleados  por este falso mundo ­Maya, según, nuevamente, el hinduismo- que nos llega a través de los sentidos. Hemos de convertir el veneno en remedio. ¡Que lo que  no nos destruya nos haga, cada vez, más fuertes! ¡Que el héroe solar derrote  a la bestia, al animal primario que llevamos dentro! ¡Cabalguemos el tigre  de nuestras debilidades! ¡Dominémoslo! ¡Que él no nos someta! ¡Que no nos  despedace con sus terribles garras! ¡Que no nos destroce! ¡Cabalguémoslo  hasta que reviente de cansancio y desista en sus propósitos! ¡Hasta que  caiga sumiso ante nosotros; ante y bajo nuestros pies! ¡Destruyamos en  nuestro foro interno lo que él simboliza y, así, nuestro Espíritu se  enseñoreará de nosotros! De este modo nuestra alma será un espejo del  Espíritu y no un receptáculo de lo inmundo que nos subyuga y nos convierte  en enanos míseros que se arrastran a lo largo de una pútrida existencia.  ¡Seamos caballeros invencibles y héroes indómitos! ¡Hagamos guardia  perpetua! ¡Seamos guerreros de ademán impasible! ¡Que nada consiga  alterarnos! ¡Tengamos robustez marmólea! ¡Renazcamos a lo Suprasensible a  través de una voluntad granítica! La lucha encarnizada contra el tigre  existe sólo para los hombres combativos que quieren alcanzar la  Inmortalidad; aun en vida. ¡Eterno combate metafísico!:

      El del Bien contra el Mal. El de lo Solar contra lo lunar. El del  Espíritu contra la materia. El de lo vertical contra lo horizontal. El de lo  Uránico contra lo telúrico, contra lo pelásgico, contra lo ctónico. El de lo  olímpico y heroico contra lo titánico. El de los Asen contra los Gigantes. El de lo aristocrático contra lo demónico o demoníaco ­de demos-. El de lo  viril contra lo afeminado. El de lo diferenciado contra lo igualitario. El  de lo orgánico contra lo inorgánico. El de lo jerárquico contra lo  anárquico. El de la calidad frente a la cantidad. El de lo que tiene forma  frente a lo informe, amorfo e indiferenciado. El del Hombre frente a la  masa. El de la medida, el equilibrio y la proporción frente a la desmesura,  el desequilibrio y lo desproporcionado. El de lo lacónico frente a lo  ampuloso y farragoso. El de la sensatez frente a la insensatez. El de la  constancia frente a la inconstancia. El del vigor frente la abulia. El del  valor frente a la cobardía.  El de lo inasequible al desaliento frente a lo  derrotista y a la molicie. El de la firmeza frente a la pusilanimidad. El de  la cordura frente a lo impulsivo. El de la templanza frente a la  concupiscencia y el desenfreno. El de la serenidad frente a la  voluptuosidad. El de la línea frente a la curva. El de lo recto frente a lo  torcido. El de la sobriedad frente a la ebriedad. El de lo impertérrito  frente a lo voluble.  El de la ética, el estilo y la rectitud frente a la  inmoralidad y la corrupción. El de la Virtud frente al vicio. El de lo  señorial frente a lo zafio. El de la franqueza y la sinceridad frente a lo  taimado y al engaño. El de la nobleza frente a la ruindad. El de la  austeridad frente al lujo. El de Esparta frente a Sodoma. El de la Idea frente al capricho. El de lo patriarcal frente a lo matriarcal. El del Imperium frente a lo tribal. El de lo gibelino frente a lo güelfo. O el de   lo de Arriba frente a lo de abajo. O el de lo Suprasensible frente a lo   sensible o sensitivo. O el de lo Metafísico frente a lo físico. O el de la
 Conciencia frente a lo inconsciente y ante el subconsciente. O el del   Superhombre contra el hombrecillo moderno. O el de la Luz del Norte contra
 la luz del sur.
      En definitiva: ¡¡NUESTRO COMBATE!! ¡¡NUESTRA LUCHA!!

 

Anuncios

4 comentarios so far
Deja un comentario

Buenas noches Don Eduard, en primer lugar felicitarle por sus textos y este blog; me gustaría que me dejara un correo electrónico para poder ponerme en contacto con usted.

Un Cordial Saludo

Comentario por Ángel

Sr. Ángel:
Le agradecemos sus felicitaciones por nuestros textos y nuestro blog.
Nos puede contactar en septentrionis@hotmail.com

Comentario por Eduard Alcántara

Magnífica conferencia la del sábado pasado, magistral en su exposición, comprensible para iniciados y no iniciados.

un saludo

Daniel

Comentario por Daniel

Nos alegramos enormemente de que la conferencia fuera de tu agrado y de que, además, opines que no sólo fuera provechosa para los ya introducidos en temas de la Tradición sino también para aquéllos no versados en estas lides.
Un fuerte saludo:
Eduard Alcántara

Comentario por Eduard Alcántara




Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: