Julius Evola. Septentrionis Lux


Apuntes sobre enseñanza
julio 4, 2009, 11:34 am
Filed under: Ética y valores, Eduard Alcántara

El actual Sistema “Educativo” constituye, junto a los mass media, una de las principales herramientas que el actual mundo moderno emplea, por un lado, para modelar el tipo de autómata que más útil le puede resultar para acoplarlo al círculo vicioso de producción-consumo que es la esencia misma del engranaje capitalista y, por otro lado, para intentar anular cualquier ímpetu disidente que, contra la legitimidad del Sistema, pudiese surgir.

 Únicamente con detenerse a observar los contenidos de “Historia” impartidos en los diferentes niveles de la “Enseñanza” se puede comprender diáfanamente lo que acabamos de señalar, puesto que, para empezar, aparte del hecho de que, por ejemplo, en España sólo son cinco las unidades de “Historia” que, a lo largo de todo el curso, hay que trabajar dentro del área de las Ciencias Sociales en la etapa de Primaria, aparte, decíamos, de esta enorme carencia, los contenidos programados por la administración “educativa” se centran básicamente, en cuestiones de economía, demografía y sociología o en visionar, como sucede en la citada Primaria, la evolución que las prendas de vestir, la alimentación o la vivienda han experimentado a través de toda la historia de la humanidad. Y no es que pretendamos que haya que suprimir, ni mucho menos, este tipo de contenidos, sino que pensamos que su estudio no debe implicar la supresión del conocimiento de los principales hechos que han ido aconteciendo con el devenir de los tiempos.

Y lo pensamos por varios motivos:

-Primero, porque no conocerlos sería simplemente, o es, ignorar la Historia.

-Segundo, porque saber lo que aconteció a nuestros antepasados y saber quiénes fueron éstos, significa tomar conciencia de cuáles son nuestras raíces, de dónde venimos y de cuál es nuestra identidad, nuestro ser como pueblo.

Sin duda al Sistema globalizador y mundialista que intenta rebajarnos a que cumplamos el mero papel de que seamos un eslabón más del armatoste capitalista al cual sustenta, no le interesa que los pueblos conserven o recuperen su identidad, puesto que esto les puede o podría llevar a que actúen o actuasen de acuerdo a su propia idiosincracia y, por tanto, a elegir unas formas de vida que, con toda seguridad, chocarán o chocarían frontalmente con las pretensiones exclusivamente mercantilistas del susodicho Sistema

-Tercero, porque muchos de los hechos protagonizados por el hombre a través de su larga singladura están jalonados de comportamientos ejemplares que deberían de servir como modelo para impregnar al alumno, al estudiante, de una serie de valores que tendrían que formar parte de su personalidad: valor, heroísmo, fidelidad, honor, espíritu de lucha, de superación, de entrega y sacrificio, camaradería, honestidad, sinceridad, sentido trascendente de la existencia,… 

Las observaciones hasta ahora realizadas son aplicables para prácticamente todo el llamado mundo occidental. Ahora bien, si quisiéramos concretar la situación de la “Educación” en puntos determinados de su geografía, los desafueros se sucederían uno tras otro.

 Sólo con echarle otro vistazo al caso español nos encontramos con iniquidad tras iniquidad, empezando con la manipulación que en zonas como la catalana y la vasca se hace de la historia de ambas regiones, por un lado, y de la de España, por otro.

Así, en los libros de texto se reitera continuamente un supuesto ímpetu independentista catalán y vasco que se remontaría a épocas muy remotas, a la vez que se hace continuo hincapié en una presunta ininterrumpida actitud represora y tiránica del Estado español contra las esencias más entrañables de ambos pueblos hispánicos. Obviándose, cómo no, todos los episodios en los cuales los naturales de ambas comunidades contribuyeron a la formación, consolidación y grandeza de España.

 Y, sin movernos de estos enclaves geográficos, podríamos continuar con una cuestión como la del tiempo que se dedica al estudio de la lengua castellana, ya que –para que se tenga una visión precisa y clara del problema- por ejemplo, en la mayoría de centros de Cataluña el alumno no tiene acceso al trabajo del idioma hispánico común ¡hasta los ocho años de edad!, esto es, hasta tercero de Primaria y, para más oprobio, a partir de este momento en adelante sólo serán, por término medio, tres horas las que se le destinarán semanalmente. La totalidad de las materias o áreas restantes tendrán, y tienen, al catalán como única lengua vehicular de aprendizaje.

Como consecuencia de lo cual, la redacción en castellano de un texto simple

o de una carta por parte de la mayoría de alumnos y estudiantes catalanes será, muy probablemente, motivo de congoja e hilaridad para cualquier lector o destinatario no catalán, debido a las carencias gramaticales y, sobre todo, a las pasmosas y cuantiosas faltas ortográficas que se podrán apreciar.

Conocido fue el caso, hace algunos años, de un padre de familia que, amparándose en los derechos constitucionales y estatutarios que le asistían, decidió que fuera el castellano la lengua vehicular que se utilizase en el proceso de aprendizaje de sus hijos. Pues bien, en toda Cataluña sólo encontró un centro de Primaria donde esto fuera posible: uno vinculado al Ejército.

No entraremos a analizar o a debatir sobre qué tipo de materias o qué porcentaje de ellas debería impartirse en una lengua o en otra, lo único que pretendemos es poner en evidencia una marginación que en muchos centros de “enseñanza” ha relegado al castellano a la condición de tercera lengua, tras la vernácula y la extranjera –mayormente el inglés.

 Tras estas breves pinceladas sobre el tema, queda claro que antes que de enseñanza, información, formación y aprendizaje estamos hablando de manipulación, tergiversación, intoxicación mental, desinformación y malformación del alumnado.

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1 comentario so far
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Apreciado amigo:
Me comenta un buen amigo en común tu disconformidad con algo de lo que hemos escrito en este “Apuntes sobre enseñanza”. Creo que tu disconformidad se puede desprender de un par de párrafos:
“Conocido fue el caso, hace algunos años, de un padre de familia que, amparándose en los derechos constitucionales y estatutarios que le asistían, decidió que fuera el castellano la lengua vehicular que se utilizase en el proceso de aprendizaje de sus hijos. Pues bien, en toda Cataluña sólo encontró un centro de Primaria donde esto fuera posible: uno vinculado al Ejército.
No entraremos a analizar o a debatir sobre qué tipo de materias o qué porcentaje de ellas debería impartirse en una lengua o en otra, lo único que pretendemos es poner en evidencia una marginación que en muchos centros de “enseñanza” ha relegado al castellano a la condición de tercera lengua, tras la vernácula y la extranjera –mayormente el inglés.”
Sobre el primer párrafo sólo decirte que tan solo queda plasmado para poner en evidencia que lo que garantizan la Constitución y el Estatut d´Autonomia de Catalunya no se cumple, debido a lo papel mojado que resulta tantas veces la ley (para todo y en todos los sentidos) en esta irrisoria España actual de opereta. Dicho lo cual tampoco está de más anotar que seguramente el referido padre de familia probablemente se movía empujado por una predisposición negativa (y por tanto totalmente rechazable) hacia el hecho diferencial catalán (con la lengua catalana como uno de los más visibles exponentes de dicho hecho diferencial).
En cuanto al segundo párrafo comentarte que, tras haberlo sopesado bastante, pensamos que lo más justo sería que toda la enseñanza se impartiese en catalán (por ser la lengua originaria de Cataluña) a excepción, claro está, de la asignatura de lengua castellana y de otra cualquiera que, a modo de rotación, también estimamos que debería impartirse en castellano, debido a que 3 ó 4 horas semanales en castellano (las propias de lengua castellana) se nos antojan harto insuficientes para que el alumno adquiera un mínimo decente de dominio escrito de la lengua que facilita la comunicación entre todos los habitantes de los diferentes territorios de las Españas. Sobre el carácter rotativo al que aludíamos lo podríamos concretar de la siguiente manera en, p. ej., la Educación Primaria (que es donde ejercemos): en Ciclo Inicial (1º y 2º de Primaria) se podrían impartir, p. ej. las Matemáticas en castellano. En Ciclo Medio (3º y 4º de Primaria) se podría enseñar el Conocimiento del Medio Social y Natural (las Matemáticas se harían ahora en catalán) y en Ciclo Superior (5º y 6º) El Conocimiento del Medio Natural (pasando el Conocimiento del Medio Social y Natural a ser impartido en catalán). No es este espacio para que comentemos nada de la lengua extranjera a impartir (inglés, francés, alemán,…) y de si sería o no conveniente que también se impartiese alguna materia en lengua extranjera (seguramente esto resultaría más que aconsejable). En este mensaje tan sólo es nuestra intención contrastar el catalán con el castellano.
Ni que decir tiene que estas ideas también las aplicaríamos en el caso del vascuence, del gallego o del valenciano-catalán y del baleárico-catalán.
Saludos:
Eduard Alcántara

Comentario por Eduard Alcántara




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