Julius Evola. Septentrionis Lux


Criticas de Evola al Vedanta
julio 9, 2009, 8:50 pm
Filed under: Eduard Alcántara, Julius Evola

Las críticas efectuadas por Julius Evola al libro escrito por René Guénon “El hombre y su devenir según el Vedânta” no son el fruto (tal como alguien nos ha apuntado) de una interpretación personal, y por tanto racionalista, de textos sacros. Evola reconoce muchos aspectos positivos en el Vedânta, pero critica los que considera no acordes con los parámetros en los que se articula la Tradición Primordial y critica a Guénon por otorgar a los mismos carácter de infalibilidad. Evola nunca vertió críticas sobre ningún texto sacro que beba en su totalidad de la esencia de la Tradición Primigenia. Nunca, en este sentido, puso en solfa ni una coma de textos sagrados como, por ejemplo, los Vedas. Pero la involución es algo consustancial a los Manvantaras (o ciclos cósmicos) y la interpretación que de esos textos sagrados originales se puede realizar no es ajena a dicha involución. Así pues, esta interpretación sufre desviaciones y éstas se plasman, a menudo, en otros textos sagrados (como es el caso del Vedânta).

Evola vierte estas críticas apoyándose también en textos sapienciales, como es el caso del çakti-tantra. El çakti-tantra efectúa críticas directas al Vedânta. En este sentido, en relación a la doctrina vedántica que considera al mundo manifestado como falsedad, ilusión o ´maya´ afirma Evola: 

La inconsistencia de tal opinión (que, entre otras cosas, en lo referente a la “salvación” o “liberación” debería coherentemente desembocar en el misterio cristiano de la “gracia”) del Vedânta la han mostrado con pericia precisamente los Tantra. Éstos hacen a los vedantinos el siguiente razonamiento: “decís que lo verdaderamente real solamente es el inmóvil Brahman sin atributos, y el resto -el conjunto de los seres condicionados- es ilusión y falsedad. Ahora responded: ¿quiénes sois vosotros, que afirmáis esto, Brahman o un ser condicionado? pues si sois un ser condicionado (y otra cosa lealmente no podéis decir), sois ilusión y falsedad y, por consiguiente, con mayor razón, ilusorio y falso será todo lo que decís y asimismo vuestra propia afirmación, puesto que solamente Brahman es, y el resto es ilusión”.” 

Las críticas de Evola al Vedânta tienen total justificación Tradicional. Así, después de la siguiente cita de los tantra (“Y es Brahman quien en los diversos seres se alegra y entristece y en los yoguis se apresta a darse a Sí mismo la propia “liberación”), afirma el italiano:

Tal es el punto de vista de los tantra (y, con ellos, de todo el inmanentismo occidental), el cual sin embargo no puede ser el del Vedânta, precisamente porque para el Vedânta el Absoluto como causa inmanente es ilusión y entre él y lo relativo y “manifestado” hay discontinuidad, salto radical.” 

En la misma línea Evola transcribe unas líneas de un texto tántrico que reza así:  

“¡Oh, señora del Kula! En Kuladharma (vía tántrica de la potencia) el disfrute deviene realización (yoga) perfecta, el mal se hace bien y el mundo mismo se convierte en el lugar de la liberación”. 

Estos dos últimos párrafos nos deben hacer recordar la fórmula del “solve et coagula” de la tradición alquímico-hermética: no conformándose con la ´espiritualización del cuerpo´ -solve- sino siguiendo la vía hasta la ´corporización del espíritu´ -coagula-. Se trata, en definitiva de la doctrina de la Trascendencia Inmanente (la Iluminación con respecto a lo Eterno e Incondicionado sucede en este mundo: la Trascendencia es despertada en el interior del Hombre). Posibilidad que no admite el Vedânta debido, repetimos, a su consideración de lo manifestado como mera ilusión (maya). 

Vemos, pues, la legitimidad Tradicional de las críticas vertidas por Evola sobre estos textos ( el Vedânta) del hinduismo. 

Críticas que continúan cuando el Tradicionalista romano escribe: 

(Según el Vedânta) “el pasaje a través de una jerarquía de estados hasta el no manifestado Brahman, que un ser particular puede realizar mediante el largo, áspero, austero proceso de autosuperación propio del Yoga, no es más que una especie de aceleración de algo que acaecerá naturalmente a todos los seres, es la “liberación actual” en lugar de la “liberación diferida”, donde todo se reduce a una cuestión de… paciencia. De hecho, el punto de vista del Vedânta es que el mundo, procedente de estados no manifestados, vuelve a sumergirse en ellos al final de cierto período, y ello recurrentemente. Al final de tal período, todos los seres, bon gré mal gré, serán por tanto liberados, “restituidos”. De donde una nueva negación: no sólo falta toda real y suprapersonal justificación para dicho desenvolvimiento, sino que la misma libertad es, según esto, negada: los seres, en última instancia, están fatalmente destinados a la “perfección”(…) Esta visión contrasta con muchas otras de la misma sabiduría hindú -especialmente del Budismo- en el cual, por el contrario, es muy vivo un sentido trágico de la existencia, el convencimiento de que si el hombre no se hace el salvador de sí mismo nadie podrá nunca salvarlo, de que solamente su voluntad puede sustraerlo al destino de la generación y de la corrupción (samsâra) en el cual, de otra forma, permanecería para la eternidad.” 

Y para más reafirmar lo dicho, Evola vuelve a citar al Tantra: 

“Sin çakti (=potencia) la liberación es mera burla”. 

Y es que es imprescindible activar la çakti (a través de la Iniciación= vía activa, solar y viril) para llegar a una Liberación que por sí sola no se conseguirá, pues es falsa la premisa fatalista (que provoca pasividad=vía lunar y telúrica) de que el destino (tal como afirma el Vedânta) de lo manifestado sea el de volver, inexorablemente, a “reabsorverse” en el Principio Supremo. 

No nos hemos de extrañar de la involución que -desde el punto de vista de la Tradición Primordial- han sufrido textos como los del Vedânta, pues esta misma involución también se puede apercibir –en épocas más tardías- en la sufrida en la interpretación de la esencia de la doctrina expuesta en los textos del budismo original –el canon escrito en pali-. Involución que derivó en los textos, p. ej., del budismo mahayana y, más aún, del budismo hinayana.

Anuncios

13 comentarios so far
Deja un comentario

Este articulo muestra la pobre comprensión de Julius Evola acerca del Vedanta. Parece que el autor del articulo tampoco se ha molestado en contemplar el Vedanta en sus fuentes tradicionales, y ha basado su estudio solamente en los comentarios de Evola.
Ir a la fuente tradicional.
Salutacions!

Comentario por Julià Vidal

Estoy convencido de que en la polémica acerca del vedânta que mantuvo con René Guénon, Evola más que entender que Guénon mantuviera que, de acuerdo a la interpretación que éste hacía del Vedânta, todos los seres serían liberados definitivamente, lo que entendía es que de acuerdo a lo expuesto por Guénon -en relación al Vedânta- se podría llegar a esa conclusión de “liberación para todos”. Se podría llegar a esta errónea conclusión aunque no fuese a la que, en realidad, llegaba Guénon.
Estoy convencido de ello pues Evola tenía clara conciencia de la enorme y acertada aptitud que atesoraba Guénon como intérprete de los textos sapienciales. Aunque en contra de este convencimiento mío también se podría esgrimir el hecho de que la polémica en cuestión mantenida por ambos tiene lugar en una época aún temprana por lo que respecta a la definición definitiva de Evola como figura Tradicionalista con todas las de la ley. Es una época en la cual Evola no considera todavía a Guénon (al contrario de como sí lo considerará más adelante) como “un maestro de los tiempos nuestros”. Se trata de la época de transición entre el Evola filosófico y el Evola Tradicionalista (finales de la década de los años ´20). Aunque tampoco hay que obviar que ese Evola filosófico ya había dejado la mayor parte de los lastres de esta etapa especulativa.

Pero al margen de lo dicho es patente que el Vedânta Advaita de Shankara sólo concibe una Realidad (la metafísica) y para él la manifestada es pura ilusión, mero sueño y, en definitiva, mâyâ.

Por supuesto que considerar al mundo manifestado como mera ensoñación puede llevar a posturas evasionistas con respecto a la inmanencia. Puede llevar a refugiarse en el metafísico Mundo de las Ideas (recordando a Platón) e ignorar, por ende, una realidad sensible sobre la que el Hombre Tradicional debe tener muy claro que debe actuar para sacralizarla y hacerla un reflejo de lo Alto: el microcoscomos como reflejo del macrocosmos. De no actuar en este sentido nos olvidaríamos -empleando terminología del hermetismo alquímico- del coagula que debe seguir al solve en todo proceso de metanoia o transformación interna.
Més salutacions:
Eduard Alcántara

Comentario por Eduard Alcántara

Interesantes los comentarios sobre la época en que Evola escribió estos comentarios sobre
“L’ homme et son devenir..” de Guénon.
No sé qué escritos de Guenon acerca del hinduismo pueden llevar a la extraña idea de la “liberación para todos”; por supuesto esta idea no pertenece al mundo metafísico hindú ni del Vedanta.

Para hablar de Vedanta en profundidad haría falta definir si nos estamos refiriendo a las escuelas Dvaita, Vishishtadvaita, Advaita etc., ya que existen diferencias de gran importancia entre ellas.

En el Advaita tal como lo concibe Shankara, existen tres planos de realidad: Vyavahara o la realidad del estado de vigilia; Pratibhasika o la realidad del estado de sueño; y Paramartha o la Realidad absoluta. El reconocer esta última, no niega la realidad relativa y temporal de las otras dos. No niega nuestra responsabilidad en el mundo de la relatividad.

Aunque podamos “percibir” la unicidad del Atman en todo, comemos patatas y no barro, paramos ante un semáforo rojo, y diferenciamos a nuestro padre de nuestro vecino.

El Advaita una vez nos ha liberado de los múltiples apegos a la individualidad y al mundo relativo, nos muestra que la Realidad Absoluta o Paramartha no es distinta de la realidad relativa. El ciclo se ha completado. El tiempo existe en lo Intemporal, la causalidad en lo no-causal, lo inmanente en lo transcendente.

Uno de los textos de Vedanta más importantes es la Bhagavad Gita, en que Sri Krishna instruye a Arjuna a luchar en el campo de batalla para defender el dharma, contrario a toda postura evasionista que algunos quieran ver en el Vedanta.

El gran vedantino Vidyaranya fue el promotor del imperio hindú medieval de Vijayanagar, que resistió a las fanáticas hordas musulmanas durante cientos de años, gracias a este, el hinduismo sigue vivo hoy en día en el sur de la India.

Existe una enseñanza en el Advaita Vedanta acerca de Maya y del mundo como ilusión, es la enseñanza inicial, después de la cual el aspirante reconoce que Maya no existe ni ha existido, y que tampoco existen el individuo y el mundo como tales, sino como Bahman mismo, la Realidad Única y no dual.

Los tópicos del evasionismo o escapismo del Advaita Vedanta pertenecen a los que no han conocido plenamente su método tradicional de enseñanza.

Con todo mi inmenso respeto hacia Evola y su obra, sus comentarios acerca del Vedanta son equívocos, y están faltos de base tradicional.

Salutacions.

Comentario por Julià Vidal

He leído, amigo Julià, con sumo interés sus más que interesantes comentarios sobre el Vedânta. Ciertamente a lo que Ud. expone no le puedo encontrar ningún ´pero´. Al contrario, todo son ´pros´.
Ciertamente tras estas críticas realizadas en su etapa pretradicionalista Evola no volvió a efectuar ninguna más en todo su definitivo y luengo transcurrir como Tradicionalista.
Saludos cordiales:
Eduard Alcántara

Comentario por Eduard Alcántara

Sobre estos comentarios tuyos (permíteme el tuteo) un buen conocido nuestro nos ha hecho llegar estas líneas:
“No me convence…
El planteamiento que este texto recoge es un puro monismo metafísico. Una suerte de “panteismo inmanentista” en el que la esfera Superior Metafísica no deja de ser una con la el nivel meramente material de la realidad. El dualismo propio de una ortodoxia que reconoce la esfera del Ser y la esfera del Devenir, se pierde. El Misterio Trinitario así como su correspondiente concepción antropológica que entiende el compuesto humano como corpus, anima y nous no supone un monismo. Si no un dualismo rectificado que rompe con la paridad Creador-Criatura y sin caer en el panteismo afirma una Trascendencia inmanente que en ningún caso se agotaría en la realidad manifestada.
Un saludo:
Gonzalo”

Comentario por Eduard Alcántara

Ningún interés en convencer…

Solo expresar de forma muy escueta algunas de las bases del Advaita Vedanta aún sabiendo que este espacio virtual no es el medio adecuado.

El dialogo viene dado solo por un comentario a una crítica de ciertas escuelas tántricas al Advaita, que Evola hizo suya.

El Advaita Vedanta no es “monismo metafísico”, sino no-dualismo; a veces también confundido por “panteísmo”.

Sin un cierto conocimiento de la metafísica del Advaita puede dar la impresión de que “la esfera Superior Metafísica no deja de ser una con la el nivel meramente material de la realidad”. La enseñanza del Advaita es sutil. La manifestación material pertenece al mundo del cambio o devenir, y es Asat, no-real o impermanente. Pero es la Realidad Absoluta la que sostiene a la realidad relativa.

En cuanto al “Dualismo propio de una ortodoxia”, existe durante el proceso de enseñanza del Advaita, pero no es su conclusión final con la cesación de toda dualidad y causalidad. Aquí el interesante método de enseñanza del Advaita.

El “Misterio Trinitario” pertenece al plano del devenir, y ciertamente, no supone un monismo.

Cierto también que la “Trascendencia inmanente…en ningún caso se agotaría en la realidad manifestada”. La realidad manifestada podría desaparecer en su totalidad, y no afectaría en absoluto a la Realidad, ya que para nada depende de esta.

Jiva-Ishvara-Jagad; individuo-creador-manifestación son apariencias de la Realidad Suprema, detrás de su nombre, forma y función, nama-rupa-jati, lo único real es la Realidad no-dual. El soporte de la realidad relativa es la Realidad Absoluta, sin la que nada existe.

Aquel que está establecido en el conocimiento (jñana) y en la consciencia no dual, no vive como individuo, sino como Brahman mismo; no vive en el mundo tal como lo podemos concebir, sino que vive en Brahman mismo. Es la cesación de toda aparente dualidad; la cesación de avidya, ignorancia, de la Realidad.

Salutacions!

Comentario por Julià Vidal

Tus interesantes comentarios se los acabo de hacer llegar al Sr. Gonzalo.
Por otro lado comentarte que andamos a cuestas con un foro Tradicionalista que funciona desde hace varios meses. Si tuvieses algún interés en suscribirte (aunque sólo sea para recibir y leer los mensajes) no dudes en hacérmelo saber.
Salutacions cordials:
Eduard Alcántara

Comentario por Eduard Alcántara

Amic Julià:
El Sr. Gonzalo me escriu, en relació a les teves darreres notes, el que segueix:
“No voy a poder extenderme, como siempre por cuestiones de tiempo, en todo caso:

La Realidad absoluta sostiene la realidad relativa, y la primera es la Realidad, la otra es Manifestación. Esto es ya un dualismo metafísico y por tanto me adhiero a él. Ahora:

-La distancia entra una y otra no es absoluta, no es una “creación de la nada”, si no por decirlo así es una “irradiación” de la Primera, la que genera la segunda. Hay asi una distancia, pero esta no es, insisto, absoluta. Hay una continuidad entre la Primera realidad y la Segunda. Entre Principio Supremo y Manifestaciòn..

-Esta “continuidad” a la que me refiero es el verdadero sosten que hace la Primera Realidad para con la segunda, y dicha continuidad es la clave de la METAFÍSICA TRINITARIA. Es así que la idea de una “Trascendencia Inmanente” es la idea clave del llamado “misterio trinitario”. Sin la “continuidad”, jerarquica y “vertical”, o caemos en un dualismo radical, o generamos más tarde o más temprano un monismo. La Estructura de la TOTALIDAD es así TRINITARIA. Si por pensamiento no-dual se entiende pensamiento trinitario, estonces me adhiero a dicho pensamiento no-dual.

-Entre el Principio Supremo y la Manifestación derivada y relativa a dicho Principio Supremo y Absoluto, no abría así un abismo, sino una instancia intermedia. Lo llamaré el “Reino del Espíritu”. Éste es la esencia y sosten de la Manifestación, corazón o “atma” de la Manifestación. El Espíritu Santo del Misterio Trinitario cristiano, y su plenitud en la figura de Cristo, sería la exprensión simbólica de esta perspectiva metafísica y el verdadero centro de un posible esoterismo cristiano.

-La Realización Metafísica del Hombre, la Realización plena de su naturaleza trinitaria es el meollo de las doctrinas sapienciales y esotéricas de oriente y occidente. Y esto es así, independientemente de las distintas escuelas, disciplinas, puntos de vista, contigencias históricas, sociales o personales, que haya podido adoptar dicho fondo sapiencial y esotérico según tiempo y lugar.

-La Iniciación en el sentido más estricto, es esta realización metafísica trinitaria. El “Hombre del Espiritu” esta así llamado a poder decir como dijo Cristo: “Yo y el Padre somos Uno”. Y esto no es ni dualismo, ni monismo, sino Misterio Trinitario. Así yo considero que el cristianismo tendría es su centro una vocaciòn esotérica real y verdadera. Esto independientemente de que dicha vocación no se allá cultivado y desarrollado.

-Decir también que la Iniciación es un Horizonte último de realización espiritual, horizonte por lo demás dificilmente abordable por lo general, más aún en los tiempos que corren. Debe ser suficiente así y por ahora, una orientación general a la Trascendencia en clave Trinitaria..

-Finalmente no solo existiría el Principio Supremo, el Reino del Espíritu y la Manifestación. Y dentro de ésta los dioses, hombres y demones…Existiría también otra instancia del “universo invisible” que llamaré “alma universal”. Alma Universal que el neoplatónico Numenio de Apamea llamó el “dios segundo”. Este alma universal es la realidad holística y samsárica en la que en constante fluir aparecen las distintas formas de la Manifestación. El sustrato psíquico de toda realidad material. El Alma Universal del mundo Manifestado de la que toda alma particular no es sino apéndice. La Magia permite operar sobre dicho alma universal y generar así proezas aparentemente inconcebibles: desde provocar tormentas, hasta ver en el tiempo y el espacio. La Magia permite así conectar un alma individual con el alma universal, y operando sobre ésta, obtener efectos en la realidad natural. Dicha alma universal no es Espíritu, no es “extrasamsárica”, es el alma misma de la Manifestación. Y con alma quiero decir su Psique. Entre espíritu y materia corporal la instancia intermedia es el alma. Todo tiene alma, y toda alma particular es apéndice del alma universal. El verdadero Yo del Hombre no es su alma particular (mero vehículo) sino el espíritu que sea capaz de alumbrar en dicha alma. La distinción entre nous, anima y corpus de una antropología ortodoxa, sería así apliclable al conjunto de la Manifestación.

Nada más

Un saludo:
Gonzalo”

Comentario por Eduard Alcántara

Un buen amigo, que adhiere al Vedânta Advaita, tras la lectura de nuestro prólogo a un libro sobre budismo zen (el cual publicamos hace unas pocas semanas: https://septentrionis.wordpress.com/2016/07/03/el-budismo-zen-prologo/) nos hace llegar estas reflexiones:

“Hola Eduard:

(…) Cuando intento leer libros teóricos me aburro, tengo la sensación de que pierdo el tiempo. Y es que últimamente sólo leo libros que me animen a practicar.

Cuando leo a algún maestro y me anima a interiorizar mi mente, bien, si no enseguida me canso. La verdad es que seguramente hay diferencias teóricas entre zen y vedanta, pero debo decir que pese a llevar muchos años practicando zazen hasta que no conocí a Ramana Maharshi mi meditación fue muy erratíca, realmente no sabía que estaba haciendo…

Ahora lo tengo claro. No hay nada que conseguir, ya está aquí…. No hay liberación, ni despertar, lo único que hace falta es abandonar las falsas creencias, la ignorancia, es decir dejar de pensar que eres alguien que quiere conseguir algo. Precisamente la identificación con el hacedor es el problema, las nubes que no nos dejan ver el sol…

Somos conciencia, nuestra naturaleza es la naturaleza de Buda, somos la pantalla en la que se proyecta la película, pero nos apegamos a un personaje y queremos descifrar los misterios, alcanzar la salvación, o lo que sea…. Lo que realmente somos no puede dejar de ser, siempre lo hemos sido y siempre lo seremos, pero nos identificamos con un personaje ficticio, con una sombra y queremos conocer la realidad.

¿Quién está buscando qué? No hay quién, no hay qué… Para mí, aquí está el meollo. Y es que lo tengo claro, la mente hacia fuera es el mundo, hacia dentro el ser. ¿Quién soy yo? o cualquier otro koan, es decir, mente cállate, cállate… Deja de apegarte, deja de identificarte. Y es que ya somos, pero nuestra identificación con el cuerpo-mente no nos permite darnos cuenta…

Pero no hay nadie que haga nada, los pensamientos, las sensaciones, los sentimientos van y vienen, también la idea de ser alguien. Sólo hay que observar, porque ya somos, ya existimos, pero eso que somos no es un objeto, no es algo que se pueda atrapar. Conocer, ser y existir son lo mismo…”

Comentario por septentrionislux

[…] de 1.988. (13) Problemática tratada en nuestro “Críticas de Evola al Vedânta“: https://septentrionis.wordpress.com/2009/07/09/criticas-de-evola-al-vedanta/ (14) Se puede consultar nuestro escrito “Cabalgar el tigre”: […]

Pingback por EVOLA FRENTE AL FATALISMO – Cosmovisión (XII) « El Otro Ecuador – El que te lo han ocultado…

A nuestro amigo le enviamos esta especie de réplica:

“Como te he dicho en alguna ocasión puedo polemizar contigo sobre cuestiones doctrinales metafísicas pero siempre acabo con la impresión de que una cosa es la disquisición que se haga y otra bien diferente es el hecho práctico y el hecho práctico contigo siempre me ha hecho pensar que habrás llegado mucho más lejos, en cuanto a realización interior, de lo que habrán llegado muchos que siguen vías no vedantinas sino más cercanas a las que yo creo más acordes con la ‘luz del norte’.
He percibido, desde hace tiempo, a la doctrina vedantina como compuesta por cierta actitud pasiva ante el mundo y la Trascendencia (“todo volverá al Principio, queramos o no, de igual manera que el Principio en un momento dado optó por manifestarse, por lo que sobra luchar”). Me parece ver en el Vedânta un “no hace falta una brega metódica durante toda la vida -Iniciación- para transformarse interiormente, pues ya somos Brahman y sólo hace falta ser conscientes de ello”. Por contra, mi forma mentis me ha empujado siempre hacia la ‘vía de la acción’ (que tiene, no lo olvidemos, dos dimensiones: exterior e interior). Pienso que no todo el cosmos es Brahman sino que aunque todo el cosmos parte de Brahman acabó en gran parte solidificándose (el dicho cosmos) y perdiendo su esencia originaria divina. Ésta sólo quedó dentro de nosotros adormecida y se trata de activarla a través de la lucha interior; lucha propia a la mentalidad del hombre indoeuropeo Tradicional; el cosmos como lid metafísica entre fuerzas que elevan (anagógicas) y otras que arrastran hacia lo bajo (catagógicas) y que son -éstas últimas- el resultado del contactar los númenes (que se originaron en el cosmos con la manifestación que lo hizo posible partiendo de Brahman) con el mundo material.

Saludos:
Eduard”

Comentario por septentrionislux

Réplica nuestra a la que han sucedido estas reflexiones de nuestro amigo vedantista:

“Ahora mismo estos practicando con un maestro de la llamada vía directa, que combina vedanta advaita desde un punto de vista teórico y yoga cahemir para el trabajo corporal, cuyo linaje viene de Atmananda Krisha Menon, uno de los maestros contemporáneos más importantes junto con Ramana y Nisargadatta. No sé la evolución de todo esto…

Mi percepción de la práctica es paradójica. Por un lado tengo claro que todo está aquí, no hay nada que conseguir, etc. Esto daría la impresión de pasividad…. Pero no es así, porque el problema es la superposición que hace la mente (la película en la pantalla). No hay que añadir nada, lo que hay es que quitar. Y para eso, a mi juicio (práctico que no teórico), se necesita muchísimo trabajo y esfuerzo (vía activa)

Porque creo, es la propia mente la que se tiene que dar cuenta de que es inexistente y de que está velando la realidad, ufffff. Esto es complicadísimo Eduard. Llevo veinte años de trabajo, y nada de nada…. En fin, ahí seguiremos, pero desde mi parecer nada de pasividad, práctica y práctica. Como dicen en el zen, no hay espejo que pulir ni árbol de la iluminación…. pero la gran paradoja es que hay que pulir mucho el espejo para llegar a darse cuenta de que no hay espejo ni iluminación….”

Comentario por septentrionislux

Ahora nos tocó, de nuevo el turno a nosotros:

“Llevas toda la razón en que ya sólo el aquietar la mente y concienciarnos de que hay otro plano de la realidad más allá del sensible-físico resulta tarea hercúlea (el Vedânta Advaita -V.A.- diría que sólo existe una realidad -Brahman- y que el plano físico es mera ensoñación). Lo que percibo es que tras esa tarea hercúlea, que correspondería al nigredo de la tradición hermético-alquímica, aguarda la ‘obra al blanco’ (albedo) y después la obra al rojo´. Dos etapas, estas últimas (que pueden intercalarse), que no contempla el V.A., pues para éste no se trata de conquistar nada (ni el mundo metafísico ni el Principio Primero-Brahman; esto último representaría la Iluminación -o Despertar- que no tiene sentido para el Vedânta Advaita), sino tan sólo (¡que ya es mucho!) se trataría -según el V.A.-de limpiar de escorias la mente (putrefacción , ennegrecimiento, la ‘obra al negro’) para poder Ver. No se trata -para el V.A.-, decía, de conquistar nada pues nosotros -y todo el cosmos- somos Brahman y “sólo” se trata de tomar conciencia de ello. En cambio, lo de conquistar obedece a esa Tradición -que no casa con el V.A.- que no concibe todo el mundo manifestado como Brahman sino como emanación (https://septentrionis.wordpress.com/2010/05/25/el-emanatismo/) de éste …Brahman sólo se hallaría en nuestro interior, en estado latente y esperando que lo conquistemos despertándolo (que lo conquistemos en la línea agonal -de lucha- que siempre, repito, caracterizó al hombre indoeuropeo Tradicional).

Saludos:
Eduard”

Comentario por septentrionislux




Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: