Julius Evola. Septentrionis Lux


Impasibles e impertubables
octubre 25, 2009, 12:23 pm
Filed under: Eduard Alcántara

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que en otros causa miedo.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que en otros causa cobardía.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que en otros causa

pesadumbre.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que en otros causa

dolor en el alma.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que en otros causa concupiscencia y hedonismo.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que en otros provoca sentimentalismo.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que a otros vuelve sensibleros.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que a otros exalta sus sentimientos.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que a otros deprime.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que a otros abate y doblega.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que a otros mueve al entreguismo y al derrotismo.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que a otros provoca exabruptos de pasiones.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que a otros enciende los más bajos y primarios instintos.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que pudiera alterar o nublar nuestra mente.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que a otros conduce a pensamientos banales y superficiales.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que pretenda  distraer nuestra capacidad de concentración.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que pudiera empujarnos a recrearnos en lo fugaz, variable e inestable y alejarnos de lo eterno y estable.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que pugne por atarnos a lo material para alejarnos de lo Trascendente.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que nos fije hacia lo bajo y nos impida mirar hacia lo Alto.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que, para evitar que nos gobierne el Espíritu, pretenda esclavizarnos a los influjos del subconsciente y del inconsciente.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que pudiera  animalizarnos en lugar de divinizarnos.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todos aquellos caminos que tan solo conducen hacia la pía y devota sumisión a un dios inalcanzable y cierran la vía que puede llevar a la Gran Liberación.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que intenta absorber nuestra existencia hacia lo mutable y caduco y alejarla de lo inmutable e imperecedero.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que se empeña en alienarnos y en evitar que podamos llegar a ser Señores de nosotros mismos.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que en otros produce laxitud, dejadez y molicie.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que a otros provoca deseos irrefrenables de poseer.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que a otros despierta compulsivas ansias de consumo.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquellos desvíos existenciales que prioricen el tener y el aparentar al Ser.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que en otros alimenta la codicia.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que busque el envilecernos en lugar de ennoblecernos.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que a otros debilita en vez de robustecer.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que en otros haga aflorar la embriagadora sensualidad.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que pudiese alejarnos del propósito de ser Hombres Diferenciados.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que a otros convierte en individuos gregarios, informes y amorfos y en hombrecillos-masa.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que aleja de la calidad y sumerge en la cantidad.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que cierra las puertas al equilibrio, a la austeridad y a la mesura y abre las compuertas abisales del exceso, la desmesura, la desproporción y el desequilibrio.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que pudiera dificultar el desarrollo de nuestra capacidad de sacrificio y de autosuperación, así como de todo aquello que nos pudiese impedir la aspiración de ser constantes, tenaces y esforzados.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que a otros aboca a la debilidad y a la pusilanimidad.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que no nos quiera señalar el sendero de la fuerza y el vigor.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que a otros aleja de la forja de un carácter sereno y templado.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que a otros convierte en ruines, zafios y torcidos.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que no busque el encuentro con la rectitud y el honor.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que pretenda  convertirnos en seres ebrios y no sobrios.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que simpatiza con la mentira y desprecia a la sinceridad.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que lleva a la indisciplina, al desprecio y al caos y ridiculiza la autoridad, el respeto y el orden.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que llama al lujo y a la opulencia y aleja de la austeridad.

Debemos permanecer impasibles e imperturbables ante todo aquello que ensueña con lo tribal y telúrico y aparta de lo Imperial.

Debemos, en definitiva, permanecer impasibles e imperturbables ante los cantos de sirena de la luz del sur, pues nuestra Luz debe de ser la Luz del Norte: la Solar, Hiperbórea, Olímpica y Heroica.

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Me recuerda la estrofa: “Impasible el ademán”

Comentario por Jose Chamorro




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