Julius Evola. Septentrionis Lux


LA IGLESIA DE JUDAS
mayo 9, 2019, 10:08 pm
Filed under: Espiritualidad, Julius Evola, Metafísica, Religiones, Tradición

Resultado de imagen de la iglesia humo satanás

 

LA IGLESIA DE JUDAS

“El cinismo es una traición intelectual”.

Norman Cousins.

“Y si nos volvemos hacia las contingencias de tiempos más recientes, sobre todo a las figuras de los dos últimos pontífices, Juan XXIII y Paulo VI, en medio de un clima de renovación y modernización, con la creciente aversión hacia el “integrismo” católico y a los llamados “residuos medievales”, parece inclinar la balanza hacia un caos desastroso”.

Julius Evola

Cinismo, hipocresía, villanía, bellaquería, todo eso y mucho más es lo que hoy por hoy es la Iglesia, su abandonismo, espíritu renunciatorio y cobarde voluntad de suicidio son verdaderamente espeluznantes; en eso ha quedado reducida la antaño viril, aristocrática y guerrera Catolicidad, sustituida por un extraño y repugnante mejunje de bazofia humanista, multiculturalismo autodestructivo y mundialismo barato, además de una complicidad con el poder plutocrático y subversivo sin precedentes. Decía Julius Evola anunciando ya en los años sesenta del pasado Siglo el proceso suicida de esta Iglesia que ha querido “coger el tren de los tiempos” que la Modernidad marcan, que con ello quiso quizás popularizarse, abrirse a las masas pensando que con ello sería mejor vista, tolerada y recibida, pero el resultado ha sido totalmente el opuesto. En realidad las cosas que más atraen y que más se fortalecen tanto interior como exteriormente, son aquellas que se aferran a lo Absoluto, a los Principios Eternos que nunca cambian y permanecen, aquello que no es democrático, ni progresista, ni igualitario, ni masificante; todo lo contrario es decadencia, destrucción y muerte, y esto se verá muy prontito. Se trataría más de INSISTIR (vivir hacia adentro, en torno a una Guía y Norte existenciales), que del mero EXISTIR (vivir hacia afuera, desprincipiado y al servicio de los poderes dominantes y de las modas tan pasajeras como demónicas) como hace la Iglesia actual mundana y mundanizada hasta la náusea.

Como decía José Antonio “Vivamos en el mundo. Pero tengamos nuestro mundo aparte en un rincón del alma”. Las doctrinas e instituciones que se apegan hacia un Centro espiritual, metapolítico y metafísico verdadero, son el mayor enemigo de la actual tiranía mundialista y multikultureta que el Sistema impone por doquier. “Un catolicismo que se eleve al nivel de una tradición verdaderamente universal, unánime y peremne, en la que pueda integrarse en una realización metafísica en la vía del despertar, el símbolo, el rito y el sacramento en acción de

poder, el dogma en expresión de un conocimiento absoluto e infalible, que no sea una expresión humana y como tal viviente en seres desligados del vínculo terrestre mediante una exaltación mística, donde el pontificado revista su función mediadora originaria, un catolicismo de tal índole podría suplantar a cualquier “espiritualismo” presente o futuro. Pero observando la realidad ¿no es quizá un sueño?” (Julius Evola).

JOAN MONTCAU


5 comentarios so far
Deja un comentario

No puede ser Iglesia este baile siniestro y destructivo al son de los intereses del caos y la disgregación. No puede verse en esa Iglesia actual sino el afán de atar al hombre con lo material de manera indisimulada y repugnante

Comentario por Mabuel Alba

Ciertamente. Antiiglesia sería tal vez más propio denominarla.

Comentario por septentrionislux

Aunque quizá no sea el lugar más adecuado para esta duda, quisiera saber vuestra opinión para con el dogma definido por la Iglesia Católica que afirma que “fuera de la Iglesia no hay salvación”. He estado luchando con esta cuestión, porque si bien entendemos que no es lo mismo el exoterismo que lo esotérico, en última instancia el primero no se puede oponer al segundo, antes bien, puede conducir a este (correctamente entendido).
Me he preguntado si acaso es sólo una cuestión de practicidad, en tanto de este modo la ortodoxia se asegura de preservarse al margen de cualquier peligroso sincretismo en el que podría caerse si se hablare de salvación fuera de la Iglesia. Basta con ver con el verdadero absurdo en el que se ha caído con la relativización de la Fe y la noción de “respeto a todas las religiones”.
El pecado, aunque se le otorgue una connotación moral, no es menos real, en tanto constituye un acto que lleva implícito un estado de negación del Ser, que en términos del Catolicismo, se hablaría de “estado de condenación” o de “pecado mortal” (y esta igualmente presente en otras tradiciones, incluido el Budismo primitivo). El caso es que los dogmas son entendidos directamente en relación al pecado, en tanto la herejía constituiría una oposición a la Verdad Revelada, y aquí podríamos traer a colación el entendimiento del dharma para entender cómo la formación intelectual y espiritual no son menos importantes para la salvación. De modo que la negación de un dogma no sería nada para ser tomado a la ligera. Por eso me hallo luchando para comprender como conciliar el dogma mencionado con la Tradición Primordial. ¿Alguna idea que puedan ofrecer respecto al tema?

Por supuesto, no estoy hablando de la actual Anti-Iglesia, aunque la Iglesia Católica no puede ser manchada ni alterada, sus instituciones físicas sí que pueden serlo, y ocupadas han estado desde la infiltración de la masonería, con el Antipapa Juan XXIII y el falso concilio que de allí derivó.

Un cordial saludo.

Comentario por S.P.

Creo que has enfocado perfectamente el tema. Esa exclusividad salvífica que defiende el cristianismo se sitúa en el plano exotérico y contribuye a impedir que los creyentes lo relativicen y, aflojando sus hábitos, acaben alejándose de él y abocándose a una vida en la que o religioso esté ausente.
El dogma y la vía de la devoción son las idóneas para el tipo humano religioso, pero incluso puede ser una plataforma necesaria para algunos de aquellos que se atrevan a recorrer la vía Iniciática. Piénsese que la tradición hinduista contempla la ‘vía de la acción’ o karma yoga, la ‘vía del conocimiento’ o jñana yoga y la ‘vía de la devoción’ o bhakti yoga. Así aparece en el diálogo de Krishna y Arjuna, en la Bhagavad Gita.

Eduard Alcántara

Comentario por septentrionislux

Gracias por la respuesta, Eduard.

Además de lo mencionado, he reflexionado que el dogma referido no se limita simplemente a “separar el trigo de la paja” para evitar cualquier contaminación, a modo de una “fortaleza espiritual” -que también-, sino que -y presumo que es su significancia más profunda- en última instancia tiene una connotación esotérica, porque “fuera de la Iglesia no hay salvación” debe comprenderse en el marco de que la Iglesia es en sí la “cuna del Espíritu”, es decir, la Tradición Primordial o Sophia Perennis, y por supuesto, evidente es que, sin importar qué vía se siga, es por la inmensa montaña de la Tradición que se llega a la realización interior. De modo que el dogma es una confirmación de la realidad esotérica, pues siendo la Iglesia Católica la manifestación de la Tradición, entonces ciertamente no puede haber salvación fuera de esta, porque la tradición exotérica no asume parcialmente su realidad como expresión, sino que reclama (y debe hacerlo) para sí el Centro, porque su base está en el Axis Mundi. Y ciertamente, no puede haber un segundo centro.

Personalmente, me he visto irremisiblemente llamado a la Iglesia Católica, y prontamente he confirmado que no se trata de una cuestión de elección individual (egóica), sino de un impulso que no puede sino venir desde lo Alto (desde Dios, se diría en términos religiosos). Por supuesto, la Iglesia siempre ha tenido una connotación de pasividad y aún de sentimentalismo, y aunque no negaré que está tal posibilidad dentro de esta, en lo absoluto agota las vías que ofrece.
Porque la Iglesia Católica, como fortaleza de Dios en estos últimos tiempos de cara a la Parusía, no puede limitarse a contener sólo a un tipo de hombre. Se nos llama a combatir virilmente, a imitar a Nuestro Señor Jesucristo en vida, muerte y gloriosa resurrección. Todos han sido llamados a la salvación, pero sólo una minoría es capaz de entrar “por la puerta estrecha”.
Gloria hermanos míos, que nuestro Dios es Fuego Devorador.

Un cordial saludo.

Comentario por S.P.




Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: