Julius Evola. Septentrionis Lux


BAGHAVAD GITA: YOGA DE LA DEVOCIÓN. BUDISMO: EL SILA O RECTO PROCEDER, LOS 5 VÍNCULOS Y LAS 8 VIRTUDES. LUZ DEL NORTE VS LUZ DEL SUR.
septiembre 24, 2019, 4:20 pm
Filed under: Buddhismo, Eduard Alcántara, Espiritualidad, Metafísica, Religiones, Tradición

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BAGHAVAD GITA: YOGA DE LA DEVOCIÓN. BUDISMO: EL SILA O RECTO PROCEDER, LOS 5 VÍNCULOS Y LAS 8 VIRTUDES. LUZ DEL NORTE VS LUZ DEL SUR.

 

En cierta ocasión nuestro amigo Gonzalo Rodríguez escribía: “(…) Yoga de la Devoción en el que la constante entrega de todas nuestras acciones y pensamientos a, por decirlo, así un Dios, vacía el Ego y alumbra la Unión del sujeto con la esencia divina. Aquí a mi humilde parecer la Bhagavad Gita en su Yoga de la Devoción no estaría tanto recogiendo una Luz del Sur (mera devoción), como una vía activa de descondicionamiento del Ego a través de la consagración de todo nuestro ser y toda nuestra acción, a aquello que entendemos como Superior y Absoluto.”

Pensamos que Gonzalo puede estar en lo cierto al calibrar ese Yoga de la Devoción como lo propio de esa primera etapa iniciática consistente en el atemperamiento de todo ese mundo psíquico que aturde al hombre común y que la tradición hermético-alquímica definió como la ‘obra al negro’ o nigredo.  Aunque también habría que ver, apreciamos nosotros, si este Yoga de la Devoción no sería más bien una especie de preparación mental (de adecuación de la psique) para que el neófito pueda, con posterioridad, adentrarse en el camino de la Iniciación, ésta sí, transustanciadora del interior de quien se ha aprestado a recorrerlo; transustanciadora gracias a los medios y técnicas (concentración, visualizaciones, control de la respiración,…) que pueden obrar cambios ontológicos …cambios no posibles a través de “la constante entrega de todas nuestras acciones y pensamientos a lo Alto.”

Nos parece este Yoga de la Devoción parangonable a las distintas partes del sila o ‘recto proceder’ del que habla el budismo originario y que tiene por objeto el de templar la mente (a través del asentamiento y reafirmación de una serie de hábitos, normas y conductas que entran más en el terreno de la moral) para que sea, después, posible el trabajo interior palingenésico propio de la Iniciación.

Recuérdese (recomendamos el cap. 3 de la 2º parte de “La doctrina del Despertar”, de Evola, de la Editorial Grijalbo) que se habla de tres grados del sila (inferior, medio y superior) que atienden a preceptos como el de no matar, no robar, no mentir, ser casto o no entrar en habladurías (sila inferior), reducción de las necesidades, alejamiento de la vida cómoda, neutralizar -en palabras de Evola- “el demonio del intelectualismo” (sila medio) y abstenerse de magia negra, artes adivinatorias o evitar perderse en el culto de tal o cual divinidad (sila superior). Se trata, pues, de preceptos que preparan para la vía de la metanoia (transformación interior) pero que no se hallan dentro de ella. Así como no se hallan dentro de ella los llamados ‘cinco vínculos’ a reducir a través del cumplimiento de los sila, a saber, -y a grandes rasgos-, la manía del yo, la duda hacia la doctrina o el maestro, la creencia en la eficacia de un conformismo moralista, el deseo sexual y la malevolencia. Y del mismo modo tampoco tocan terreno Iniciático las ‘ocho virtudes’ u ‘octuple sendero de los ariya‘: recta visión, recta intención, recta palabra, recta conducta, recta vida, recto esfuerzo, recta meditación -no nos dejemos confundir por el léxico- y recta contemplación.

Tocamos terreno que cualquier tipo de religiosidad lunar puede hacer suyo …cierto es que el budismo lo saber utilizar en beneficio para no toparse con un tipo de hombre quebrado y alterado sino con otro bien diferente que, ahora sí, sea capaz de emprender la ‘vía activa’ y heroica de realización interior ¡…ésta sí pura Luz del Norte!

 

Eduard Alcántara

eduard_alcantara@hotmail.com

 

 



LA UNIDAD TRASCENDENTE DE LAS VÍAS DE REALIZACIÓN ESPIRITUAL
septiembre 24, 2019, 3:39 pm
Filed under: Eduard Alcántara, Espiritualidad, Metafísica, Tradición

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LA UNIDAD TRASCENDENTE DE LAS VÍAS DE REALIZACIÓN ESPIRITUAL

Ante el confusionismo igualitarista de “la unidad trascendente de las religiones” (un lugar común en autores como Frithjof Schuon o René Guénon) hemos, desde el punto de vista de la Tradición, de hablar, para ser precisos, de la “unidad trascendente de las tradiciones metafísicas” o, quizás mejor, de la “UNIDAD TRASCENDENTE DE LAS VÍAS DE REALIZACIÓN ESPIRITUAL”, puesto que bajo el epígrafe de “unidad trascendente de las religiones” hemos acabado encontrándonos con una especie de cajón de sastre en el que todo cabía y en el que todo vale. Dentro de la Tradición no cabe la opción de la mera devoción y la simple y pasiva fe en lo Superior …no cabe, pues, lo religioso-exotérico, sino tan solo la vía activa, viril y heroica que puede posibilitar la consumación y restauración del estado espiritual propio de la Tradición Primordial olímpica y solar. Al hablar del Mundo Tradicional no concebimos más que la ‘luz del norte’: la luz de la realización espiritual, la luz de la transformación ontológica interior …la luz del Despertar. Dentro de la equívoca expresión de la “unidad trascendente de las religiones” se accede, prevaricadoramente o en forma ignorante, a mezclar, por un lado, ascesis iniciática con, por otro lado, religiosidades lunares, sumisas y fideístas, con chamanismos, con totemismos, con animismos… Por contra, al hablar de la “UNIDAD TRASCENDENTE DE LAS VÍAS DE REALIZACIÓN ESPIRITUAL” no admitiremos bajadas de nivel que entran ya dentro del contexto del mundo moderno sino sólo vías heroicas, transustanciadoras, palingenésicas como, p. ej., fueron o son el budismo originario y/o el zen, el taoísmo, la tradición védica, la irania-avéstica, la griega de espíritu dórico-aqueo, la ario-romana propia del patriciado, la éddica o la céltico-hiperbórea.

Es en aquel mencionado confusionismo igualitarista de “la unidad trascendente de las religiones” donde percibimos efluvios ideológico-políticos propios de la modernidad, pues vemos la influencia ideológica del humanismo cosmopolitista que levanta la “sacrosanta” e intocable bandera igualitaria; bandera, que en el terreno propio que estamos abordando, considera una ignonimia y un atropello a los derechos universales de los pueblos el poner en tela de juicio el principio de la supuesta igualdad potencial espiritual de los mismos.

 

Eduard Alcántara

eduard_alcantara@hotmail.com



LIBROS DE EVOLA EN CASTELLANO. BREVES RESEÑAS. EDITORIALES
septiembre 24, 2019, 3:19 pm
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LIBROS DE EVOLA EN CASTELLANO. BREVES RESEÑAS. EDITORIALES.

 

Vertemos, a continuación, una relación de los libros de Evola editados en castellano (la lista de libros en italiano es casi inacabable).  Recuérdese que ya en su momento hicimos una relación de posible preferencia a la hora de encarar la lectura de algunos de los principales libros de Evola (1) pero al margen de ello no hay uno solo de éstos que no hayamos encontrado de sumo interés. Quizás para el final dejaríamos los que hemos definido como de su “etapa filosófica”, pues contienen elementos que Evola superará o rectificará en mayor o menor medida en su etapa definitivamente Tradicionalista; en esta argumentación podríanse incluir algunos párrafos de “Imperialismo pagano”.

 

Vaya, pues, la dicha relación:

 

-Los 7 volúmenes de “La magia como ciencia del espíritu” (o 3 en la última edición), de Ediciones Heracles. Más o menos la mitad de los escritos son de Evola (bajo pseudónimos). Son textos de metafísica operativa, práctica: técnicas y ejercicios para la transformación interior. En su versión original: “Introduzione alla magia quale scienza dell’io”.

-Ensayos de idealismo mágico, Ediciones Heracles. De su etapa filosófica.

-El hombre como potencia, Ediciones Heracles. No se trata del libro completo sino tan sólo de un capítulo del mismo y, además, se incluye la polémica sobre la metafísica hindú (alrededor del Vedânta) que sostuvieron Evola y Guénon (Evola en contra y Guénon a favor). De su etapa filosófica. Totalmente reformado por Evola este libro acabará siendo “Lo yoga della potenza” (que aparece más adelante),

-Imperialismo pagano, Ediciones Heracles.

-La superación del romanticismo, Ediciones Heracles. Contiene textos como el que da nombre al libro o, entre otros, un estudio sobre varios libros representativos de Ernst Jünger (“El Trabajador” y “Sobre los acantilados de mármol”) y las editoriales de la revista La Torre que dirigió Evola a principios de los ’30.

-Más allá de Nietzsche, Ediciones Heracles

-La tradición hermética, Editorial Martínez Roca.

-Máscara y rostro del espiritualismo contemporáneo. Poniendo en evidencia la pseudoespiritualidad del psicoanálisis, del espiritismo, de Krisnamurti, del teosofismo, del antroposofismo,… Ediciones Alternativa y Ediciones Heracles.

-Rebelión (“Rivolta…”, en el original) contra el mundo moderno, Ediciones Heracles.

-El “misterio hiperbóreo”. Escritos sobre los indoeuropeos. Ediciones Nueva República.

-El misterio del Grial, editorial Plaza & Janés, José J. de Olañeta y Ediciones Sieghels.

-Escritos sobre judaísmo, Ediciones Heracles

-Escritos sobre la masonería, Ediciones Heracles

-El Estado Tradicional, Ediciones Heracles

-La tradición romana, Ediciones Heracles

-Metafísica de la guerra, Ediciones Heracles

-El mito de la sangre, Ediciones Heracles. Recorrido por las diferentes posturas que ante el tema racial se han dado en la historia de la humanidad.

-La raza del espíritu, Ediciones Heracles. En su versión original “Sintesi di dottrina della raza”.

-Orientaciones para una educación racial, Ediciones Sieghels.

-Doctrina y ética aria, Ediciones Sieghels. Contiene, entre otros, textos como “Doctrina aria de lucha y victoria”, “Espiritualidad pagana en el seno de la Edad Media” y “Metafísica de la guerra” .

-La doctrina del despertar. El budismo y su finalidad práctica. Editorial Grijalbo y Ediciones Heracles.

-Meditaciones de las cumbres, Ediciones de Nuevo Arte Thor y Ediciones Nueva República. La montaña y el alpinismo en su dimensión metafísica y transmutadora del hombre.

-El yoga tántrico, Editorial Edaf. En su versión original “Lo yoga della potenza. Saggio sui tantra: lo yoga del sesso”.

-Orientaciones, Ediciones Bau y Ediciones Sieghels.

-Los hombres y la ruinas, Ediciones Heracles y Ediciones Alternativa.

-Tradiciones varias: pitagorismo, mitraísmo y budismo zen, Ediciones Heracles.

-Oriente y Occidente, Ediciones Heracles.

-Metafísica del sexo, Editorial Heliodoro y José J. de Olañeta.

-El tao-tê-king, Ediciones Heracles.

-Cabalgar el tigre, Ediciones de Nuevo Arte Thor y Ediciones Heracles.

-Más allá del fascismo, Ediciones Heracles. En su versión original ”Il fascismo. Saggio di una analisi critica dal punto di vista della destra con note sul Terzo Reich”.

-El arca y la clava, Ediciones Heracles. Aparecen textos doctrinales y/o metafísicos, junto a otros de actualidad.

-El camino del cinabrio, Ediciones Heracles. Autobibliográfico.

 

(1) http://elcadenazo.com/index.php/empezar-leer-evola/

 

Eduard Alcántara

eduard_alcantara@hotmail.com



PAPEL DEL CRISTIANISMO EN OCCIDENTE FRENTE AL ESOTERISMO
septiembre 24, 2019, 11:34 am
Filed under: Eduard Alcántara, Espiritualidad, Metafísica, Tradición

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PAPEL DEL CRISTIANISMO EN OCCIDENTE FRENTE AL ESOTERISMO

 

Se nos plantea si el cristianismo se puede considerar un anclaje que, purificado, sirva para un hipotético proceso de Redespertar Tradicional. Pensamos que, desgraciadamente, no. Y esto que pensamos está en la línea de un aserto que realiza el Dr. Gonzalo Rodríguez, a saber: “Las fuentes Tradicionales de la vertiente europea u occidental de la Tradición Eterna están hoy día en gran medida en “ruinas””. Sin duda los efectos más enconados del kali-yuga parecieron arribar antes a Occidente que a Oriente, aunque éste, desgraciadamente, no se ha salvado de ellos. Por esta razón los ritos Iniciáticos de la antigüedad (celta, griega, romana,…) apenas nos han llegado o han llegado formas fragmentarias de los mismos. Buena culpa de ello la tuvo un cristianismo que al imponerse como religión oficial en Occidente arrasó con el recuerdo y los vestigios de los misterios del mundo antiguo y con su tipo de Espiritualidad. Ese encono hacia las formas espirituales precristianas y hacia sus vetas esotéricas continuó en el Medievo y en la Edad Moderna, por lo que los que quisieron ser eslabones de ese cordón dorado que venía de la Edad Áurea tuvieron que serlo de forma encriptada para no ser aniquilados …y así floreció la Saga Artúrica y el Ciclo del Grial, así también se revistió de cristiano el Temple mientras su jerarquía oculta practicaba la Iniciación, así los Fieles de Amor ocultaron bajo un manto literario todo un auténtico esoterismo o así, en época posterior, los alquimistas herméticos fingieron hablar del proceso de transmutación metálica mientras en realidad estaban enseñando cuáles eran los pasos a seguir -y los medios y técnicas- para que lo que en realidad transmutara fuera el interior del ser humano. El cristianismo, desde los orígenes, nunca entendió el esoterismo y, es más, abominó de él y lo persiguió implacablemente, pues el cristianismo entronca con esa línea del profetismo y de las religiones de la redención por la gracia divina que no conocen más que las prácticas propias del dogma, más que el estigma antiiniciático que supone la creencia en el pecado original y más que la simple fe en lo Trascendente.

A todo esto hay que añadir una razón más al encriptamiento del que se sirvieron esas organizaciones y corrientes esotéricas, en Occidente, a la hora de transmitir saberes y técnicas metafísicas y esta razón no fue otra que la de ocultar (en una época decadente y desgajada del Conocimiento de planos Superiores de la Realidad) a una mayoría de la población -jerarquías eclesiásticas incluidas- Verdades que sólo son aptas de ser conocidas por aquellos seres diferenciados que no corren un peligro casi seguro de quemarse con su Conocimiento (de ser fulminados como por un rayo por sentarse, sin ser dignos de ello, en el Asiento Peligroso, tal como rechazaba el Ciclo Artúrico).

En Occidente sí han quedado tesoros esotéricos e Iniciáticos de los que mamar. Basta, repetimos, con adentrarse en la profusa bibliografía hermético-alquímica que ha llegado hasta nosotros para ser conscientes de ello. En toda esta literatura se puede colegir cuál es el recorrido que puede llevar al Iniciado hasta la Iluminación, pues se detalla a través de las tres obras (nigredo, albedo rubedo) y se detallan, además, las técnicas a seguir (a través de lenguaje alquímico, de metales, de los 4 elementos, de elementos químicos o/y de planetas). Se trata de saber interpretar todo este material, como, p. ej., hicieron en el Gruppo di Ur, allá por los años ’20 del siglo pasado, bajo la égira de Evola y como así nos lo supieron transmitir sus integrantes y colaboradores en esa colección de escritos titulados Introduzione alla magia quale scienza dell’io, repletos de metafísica y de técnicas descondicionadoras y que acercan (de realizarse con tenacidad y predisposición mental y Espiritual) a la Gnosis de lo Suprasensible.

Interpretar, con el ojo del Espíritu, tantos textos clásicos como, p. ej., la Ilíada y otros de otras épocas, como aquéllos del gibelino Fiel de Amor Dante también es recurso que tenemos a nuestro alcance.

Todos estos filones lo son hablando de Occidente, pues quedó claro en otro escrito (1) que en el Oriente también encontramos muchas fuentes del Saber Metafísico.

 

(1) https://septentrionis.wordpress.com/2019/09/24/occidente-oriente-superioridad-metafisica-de-oriente/

Eduard Alcántara

eduard_alcantara@hotmail.com



OCCIDENTE/ORIENTE: ¿SUPERIORIDAD METAFÍSICA DE ORIENTE? 
septiembre 24, 2019, 11:11 am
Filed under: Eduard Alcántara, Espiritualidad, Tradición

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OCCIDENTE/ORIENTE: ¿SUPERIORIDAD METAFÍSICA DE ORIENTE? 

Recordemos que Occidente conoció en el mundo greco-romano los ´misterios de Delfos´, ´los pequeños misterios´, ´los grandes misterios´, el pitagorismo (en su esencia, sin adherencias) como vía de realización interior o los ritos iniciáticos dionisíacos (vía de la mano izquierda). Occidente conoció en el medievo el Ciclo del Grial (símbolo externo de la via remotionis), los Caballeros del Temple (con su jerarquía Iniciática interna) o los Fieles de Amor. Occidente conoció posteriormente al fin de la Edad Media el Hermetismo alquímico o a los Rosacruces. Esta veta esotérica quizás haya podido llegar hasta nuestros días, más oculta, si cabe, de lo que ya lo estuvo en la Baja Edad Media y en la Edad Moderna, pues el mundo moderno la ha hecho más incomprensible y, además, no dudaría en intentar acabar con ella …pero quién sabe si algún día emergerá y alumbrará el camino de la Restauración del Orden Tradicional…

Resulta que no hemos de disociar la Sabiduría Sacra de Occidente de la de Oriente, pues misterios mitraicos en Persia (de cuna irania), tradición védica (de origen indoeuropeo) y sus secuelas en la India o budismo de los orígenes (fundado por ese ario de la casta shatriya  cual fue Gautama Siddharta) son manifestaciones sacras, esotéricas y vías de transformación interna cuyo vehículo fueron pueblos de origen indoeuropeos, como de origen indoeuropeo fueron los que dieron lugar a esas vías Iniciáticas que se han relacionado en nuestro Occidente.

Aquí estriba la incorrección de seguir la tesis de Guénon que enfrenta una superioridad metafísica de Oriente frente a Occidente y el acierto de aceptar la de Evola al no hacer éste distingos entre Oriente y Occidente por considerar que la Espiritualidad Solar en ambos enclaves obedece a un mismo origen y por considerar que en ambos espacios geográficos han florecido vías internas de transformación de similar calado. Significativamente de ambos autores se han editado libros bajo el mismo título de “Oriente y Occidente” pero bajo análisis y conclusiones diametralmente opuestos.

 

Eduard Alcántara

eduard_alcantara@hotmail.com

 

 



RELACIONES HOMBRE/MUJER
septiembre 24, 2019, 10:24 am
Filed under: Ética y valores, Eduard Alcántara, Tradición

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RELACIONES HOMBRE/MUJER

 Hace ya un tiempo que se ha pasado de ese moralismo pequeño-burgués, de puras apariencias (y de “guardar las formas” por el qué dirán) y es que heredero de toda una concepción judeocristiana del cuerpo/sexo como fuente de pecado y condenación eterna, se ha pasado, decíamos, al pansexualismo actual. Pansexualismo disolvente no sólo por su onmipresencia sino, también, por la deriva intrínseca que ha tomado la cuestión sexual hoy en día. La polaridad entre hombre y mujer ha ido perdiendo valencias: el hombre cada vez ha ido feminizándose más y la mujer masculinizándose al mismo tiempo. El hombre ha ido perdiendo sus atributos intrínsecos como los de la estabilidad emocional, la coherencia, un considerable autocontrol, la virilidad y la virtus (entendida como, parafraseándose a Evola, ´derechura de ánimo´) y en cambio ha entrado en mansedumbre en sus relaciones con la mujer (cede a todos sus caprichos y a sus cambios de humor repentinos e inconsistentes por temor al conflicto con ella). Paralelamente a esta feminización del hombre la mujer ha ido masculinizándose y perdiendo su dulzura, su coquetería (que ha derivado en provocación vulgar rayana con la condición de meretriz), su apego natural hacia el hogar y hacia el cuidado de los hijos. Así las cosas, la polaridad (la diferencia), repetimos, entre hombre y mujer se ha ido diluyendo y, consecuentemente, la atracción sexual entre ambos sexos ha ido disminuyendo …Ya sabemos que dos polos magnéticos se atraen si son de signo opuesto. El resultado de esto es la inapetencia sexual, son las disfunciones sexuales, es el aumento de la homosexualidad masculina y femenina o es el aumento, la proliferación y la exageración de prácticas anómalas (como el sadomasoquismo, el fetichismo,…) que buscan el potenciar una líbido que se halla alicaída por culpa de este parecerse, cada vez más, el hombre a la mujer.

Es propio del hombre no decaído el papel de dominador (como jefe natural -recuérdese su papel Tradicional de “pater” de familia) debido a su connatural estabilidad alrededor de la que encuentran asidero y serenidad la mujer y los hijos. Es propio de la mujer no caída querer sentirse dominada debido al carisma que la coherencia del hombre le supone. Es significativo observar cómo, actualmente, el hombre ha hecho dejadez de sus funciones y atributos naturales y al no ser ya dominador ha decepcionado a una mujer que al no encontrar en su pareja al hombre Tradicional ha usurpado el papel de éste y ha pasado de dominada a dominadora y no ha dudado, incluso, en ningunear y humillar a su pareja no sólo en privado sino hasta en público. En el ámbito íntimo (sexual) ha pasado de sumisa a dominátrix y el hombre de dominador a sumiso. La mujer caída ve en el hombre caído a alguien a quien puede manejar a antojo como si de una marioneta se tratase …le ha perdido el respeto y atenta continuamente contra su dignidad. No siente ninguna pasión por este individuo sin personalidad y manejable. Se ha visto defraudada por lo que siempre una mujer no decaída esperó del hombre. Debido a esta desilusión con mucha frecuencia lo abandona por otro hombre, a la espera (¡inútil espera!) de encontrar en otro al hombre de verdad que no encontraron en éste.

Eduard Alcántara

eduard_alcantara@hotmail.com



INTERPRETACIÓN METAFÍSICA DE LOS MITOS
septiembre 22, 2019, 5:56 pm
Filed under: Eduard Alcántara, Espiritualidad, Metafísica, Tradición

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INTERPRETACIÓN METAFÍSICA DE LOS MITOS


A menudo nos topamos con interpretaciones de mitos hechos desde la literalidad de lo que se lee en ellos. Una primera lectura de los mismos induce, sin duda, a ello. Pero los mitos propios de diferentes Tradiciones Sapienciales presentan diferentes grados de interpretación, cada uno de ellos adecuado al tipo de hombre que accede a ellos. Los que saben del esoterismo que ellos contienen deben afanarse en interpretarlos de manera profunda: desde una perspectiva metafísica.

Se nos viene, como botón de muestra, lo acaecido, según nos explican las Eddas, entre Sigmund y Odín y la intervención del dios para facilitar la muerte del héroe. No debemos, al respecto, hacer reflexiones que pertenezcan a un plano diferente a las que debemos hacer alrededor de las influencias que hubiera podido tener la diosa Freya en las decisiones de Odín …y este plano debe ser el metafísico y no el humano. Fuera de comentarios mundanos acerca de presuntas ´calzonacerías´ del dios que hace caso de lo que le dice su mujer debemos ascender a un nivel interpretativo esotérico y, así, nosotros no tenemos por menos que recordar unos comentarios muy acertados que hace ya bastantes años nos realizó Enrique Ravello alrededor de la raza solar de los Tuatha de Dannan, de la que nos habla la tradición celta en “El libro de las invasiones”. A nosotros nos llamaba la atención el que una raza solar llevara asociada a su etnónimo el de ´Dannan´, ya que este término nos parecía remitir a divinidades de tipo demétrico-ctonio-matriarcal. Ravello nos hizo un símil, muy aclaratorio, con Shiva y kali. Kali baila alrededor de su consorte Shiva simbolizando, en realidad, a la shakti (energía cósmica) que con su accionar facilita el que el Principio (Shiva- o, según el enfoque, brahman) pase de potencia a acto (se actualice) y, de este modo, se manifieste; tal como puede actualizarse en el interior del hombre diferenciado el atman (la semilla divina) gracias a la activación de la dicha energía (denominada, en el seno del hombre, kundalini). Así, Dannan equivaldría a Kali (la shakti) y explicaría, de manera satisfactoria, la conquista de lo divino (partiendo de la activación de la shakti-kundalini-Dannan) por parte de esa raza solar (los Tuatha). Y, del mismo modo, Freya simboliza (en un plano no exotérico sino esotérico) esa shakti que actualiza a Odín para que se manifieste y, en el plano sensible de la realidad, tome decisiones y actúe. En este sentido deben interpretarse las influencias que Freya (o Hera) haya tenido sobre Odín (o Zeus) en las decisiones de éste.

Reiteramos que en un entorno de carácter meramente religioso y exotérico se contemplarían los mitos desde un punto de vista literal, pero en otro de carácter Tradicional resultaría inexcusable el no percibir el fondo principal de los dichos mitos que no es otro que el de naturaleza metafísica y esotérica.

Si, por ejemplo, Odín le rompe a Sigmund la espada nothung debemos ver el reflejo de la espiritualidad Tradicional para la cual el mundo de los hombres y el de los dioses no se halla irremisiblemente separado. Los hombres con sus ritos pueden interactuar con el mundo nouménico (de los dioses) y éste, por mor de los dichos ritos, manifestarse en el mundo sensible y, además, -en el caso del Iniciado- ser símbolo -esta manifestación nouménica- de los efectos suprasensibles reales que el hombre, como consecuencia de su accionar, puede experimentar en su fuero interno. Así comprenderemos cómo los dioses aparecen en la Ilíada enfrentándose entre ellos en el mismo campo de batalla en el que lidian los ejércitos aqueo y troyano y comprenderemos, asimismo, cómo el héroe Diomedes ataca –en el transcurso de esta guerra- a Afrodita y la hiere en una mano o cómo hiere, de una lanzada, al mismo Ares en un costado y obliga al dios sangrante a retirarse al Olimpo. Podríamos entender el enfrentamiento entre Diomedes y Ares como el del Héroe que ha arribado al Despertar al Principio Primero Inmanifiesto y que, por ello, se halla por encima incluso de la divinidad de un Ares que como dios forma parte del mundo (aunque sutil) manifestado. Se podría, igualmente, interpretar que hiriendo a Ares hiere la furia propia, por éste simbolizada, entendiéndose, así, el descondicionamento de las turbulencias mentales que el Iniciado debe lograr en su camino hacia la conquista de la Eterno e Imperecedero en su mismo ser. En los versos de la Ilíada dioses y héroes se interrelacionan e interactúan, como fiel reflejo de la cercanía ontológica que existía entre ambos, y los dioses toman partida por un bando o por el otro en el campo de batalla. Ello como consecuencia de que el hombre se ha transfigurado interiormente y se ha convertido en Héroe: ha despertado, activado y actualizado la divinidad aletargada que todos llevamos dentro …le habla y mira, por ello, de tú a tú al dios.

Desde la óptica de la metafísica está, pues, fuera de lugar cualquier interpretación de los mitos que se sustente en criterios racionalistas, psicológicos, morales y, en definitiva, humanos.

 

Eduard Alcántara

Eduard_alcantara@hotmail.com

 



¿ABANDERAR MEDIDAS MORALISTAS?
septiembre 21, 2019, 5:55 pm
Filed under: Cultura y pensamiento, Eduard Alcántara, Tradición

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Calvino: el protestantismo como sublimación del moralismo.

 

¿ABANDERAR MEDIDAS MORALISTAS?

 

El mundo moderno conoció una etapa de hermético materialismo y otra posterior  (anterior a la actual postmoderna pero no sin desconexión con ella) de corte luciferino, en la que ese materialismo empezó a verse fisurado y de las fisuras inferiores emergieron y penetraron todo tipo de corrientes antitradicionales, pseudoespirituales y contrainiciáticas. En la primera dicha etapa (materialización) este último riesgo no acontecía pero tampoco se le daba oxígeno y posibilidad de manifestación a ninguna tentativa Metafísica. En la segunda etapa (luciferina) los efectos deletéreos -por la irrupción de fuerzas ínferas- se aceleraron sobremanera pero las fisuras acontecidas en el estrato inferior del caparazón materialista también se dieron en la parte superior del mismo, por donde es posible una irrupción de fuerzas de lo Alto -anagógicas- que pueden ser asumidas por aquellas personas aptas para ello. Los hay quienes defienden posturas prohibitivas de corte moralista como las más idóneas para poner coto a la actual caída libre por la que se precipita nuestra ya de por sí decrépita civilización Occidental. Si esas medidas nos abrieran el camino a un ´ritorno a Camelot´ (a una Restauración del Orden Tradicional) nosotros también nos alinearíamos con ellas, pero no si esas prohibiciones no nos van a llevar más que a mediocridades, precedentes, pequeño-burguesas de corte moralista, pues esto representaría pretender retroceder desde la actual fase terminal del kali-yuga a una fase no tan terminal del mismo kali-yuga, a sabiendas de que si este retroceso temporal fuera posible la siguiente, más que previsible, consecuencia sería, por inercias cósmicas, la del volver a entrar en la actual fase crepuscular de la Edad de Hierro, alargando así aún más la duración del mundo moderno.

No creemos, en la línea de lo expuesto, que con la defensa de religiosidades de corte lunar, exclusivamente devocionales, saturadas de restricciones morales y de prohibiciones superlativas válidas para un tipo de hombre esclavo (muy propio del mundo semita y totalmente ajeno a lo más entrañable del hoy enajenado hombre indoeuropeo) se nada para aspirar a Restaurar la Tradición, sino todo lo contrario. Se hace, p. ej., casi imposible ´cabalgar el tigre´ (1) (en el plano interior del que trata esta doctrina) en el seno de sociedades cerriles en lo moral: herméticas ante cualquier posibilidad Iniciática ya sea debido a simple moralismo burgués o ya sea por rigorismo religioso lunar.

 

 

Eduard Alcántara

eduard_alcantara @hotmail.com

 



EL ASNO, EL TIGRE, EL TORO, EL MINOTAURO Y EL DRAGÓN
septiembre 21, 2019, 4:47 pm
Filed under: Eduard Alcántara, Espiritualidad, Metafísica, Tradición

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    EL ASNO, EL TIGRE, EL TORO, EL MINOTAURO Y EL DRAGÓN

 

El cristianismo ya refirió la figura del asno a un significado negativo. Ernesto Milà nos recuerda en un trabajo titulado “Falange contra el Opus: la contradicción bajo el franquismo” que (escribimos, prácticamente, de manera textual) una canción cantada a menudo en centros del Opus Dei, dirigida a sus propios miembros, dice así: “Vas a ser burro de noria, borrico siempre serás”. Y añade el hecho de que dicha comparación entre el hombre y el burro ya la hiciera Martín Lutero más de cuatro siglos antes cuando afirmó que “el alma del hombre es como un asno que puede ser cabalgada por dios o por el diablo”.

Pero también hay quien ha querido simbolizar la entrada de Jesucristo en Jerusalén montando en asno como la del héroe solar que ha conseguido domeñar al animal que tiene debajo: al burro que simboliza lo primario y meramente instintivo que el hombre que aspira a su descondicionamiento debe superar. Imagen ésta que podría remitir al principio Tradicional extremooriental de ´cabalgar el tigre´ de lo pasional, de los sentimientos exacerbados, de las emociones incontroladas, de lo pulsional y de los “venenos” del mundo -sexo, alcohol, danzas desenfrenadas,…- para agotarlo (utilizándolo pues al dicho tigre, desde una situación interior de autocontrol iniciático, y no renunciando a él) con el objetivo de acabar sometiéndolo antes.

Igualmente, el mismo origen metafísico que se le puede dar a la tauromaquia remite a esta idea: el torero, como héroe solar, torea a un toro que representa todo ese mundo primario al que el hombre que aspira a serlo de la Tradición debe acabar dominando. No olvidemos, en el mismo sentido, la conexión que puede tener el toreo con los ritos iniciáticos del mitraísmo en los que se sacrificaba al toro recreando la victoria del héroe solar Mitra sobre el astado (sobre lo pulsional e instintivo-animal) o, lo que viene a significar lo mismo, la victoria de Mitra sobre su yo inferior para, así, transmutarse en héroe solar. Y no olvidemos, de igual modo, que esta misma lid metafísica entre lo que eleva (anagógico) y lo que arrastra hacia lo bajo (catagógico) la hallamos en el mito de Teseo (héroe y rey mítico de Atenas) venciendo al minotauro en el laberinto de Creta; mito que también podemos situar en los orígenes metafísicos del toreo.

En la misma línea hay que situar la lucha entre el caballero San Jorge y el dragón: el dragón que llevamos dentro y contra el que un tipo de hombre diferenciado debe bregar para aspirar a vencerlo y romper las ataduras que al hombre común lo encadenan a lo largo de su vida: miedos, complejos, desafueros emocionales, actitudes concupiscentes, egoísmos,…

 

Eduard Alcántara

eduard_alcantara@hotmail.com

 



MATERIALIZAR EL ESPÍRITU
septiembre 15, 2019, 4:54 pm
Filed under: Eduard Alcántara, Espiritualidad, Metafísica, Tradición

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             MATERIALIZAR EL ESPÍRITU

No hay que obviar el significado de ´Espiritualizar la materia´ en el sentido iniciático de actualizar el Espíritu en el seno de la materia representada por nuestro cuerpo y nuestra mente. Tras lo cual no se trata de evadirse en una especie de Metafísica pura que ignore y se desgaje del cuerpo sino de ´materializar el Espíritu´, esto es, de impregnar nuestro cuerpo y nuestra mente con ese Espíritu que habíamos Despertado a través de la Iniciación. De este modo nos dice Evola que podemos hablar de Tradición y no, repetimos, de Metafísica pura, por cuanto la Tradición exige la sacralización de la materia: sacralizar el mundo, trasladar el macrocosmos al microcosmos y aspirar a la consecución del Imperium, aquí abajo, como reflejo del Ordo que rige allá arriba.

Lo de ´materializar el Espíritu´ hay, pues, que entenderlo en el sentido de que el Espíritu, una vez pasado de potencia a acto a través de la Iniciación, no debe olvidarse del cuerpo (la materia) y se eviten, así, posturas como las de aquellos ayunos extenuantes suicidas o el propio suicidio en sí practicado como medio de ´liberar al Espíritu aprisionado por un cuerpo al que había, pues, que eliminar´; posturas ejecutadas, p. ej., por maniqueístas extremos como los cátaros. Nos alejamos, de este modo, de evasionismos con respecto a la posibilidad de actuar en este mundo de aquí abajo; por supuesto que esta alusión al catarismo no debe llamar a confusión, pues como religiosidad de tipo lunar y, por ende, meramente devocional no conocía de la Iniciación.

Podríamos echar mano de algo que comentamos en nuestro escrito (“Evola frente al fatalismo”) cuando decíamos que “el maestro italiano afirma que “el punto de vista del Vedânta es que el mundo, procedente de estados no manifestados, vuelve a sumergirse en ellos al final de cierto período, y ello recurrentemente. Al final de tal período, todos los seres, bon gré mal gré, serán por tanto liberados, ´restituidos´.” Evola nos advierte del fatalismo que envuelve a estas creencias y nos advierte de que si el hombre, junto a toda la manifestación, volverá a Reintegrarse en el Principio Supremo del que procede y será, así, restituido a lo Eterno e Inmutable no se hace necesaria ninguna acción: ni interna tendente a la Liberación ni externa que apunte a la Restauración del Orden Tradicional, ya que, tarde o temprano, toda la humanidad (así como todo el mundo manifestado) acabará Liberada cuando haya sido reabsorbida por el Principio Primero. Ni que decir tiene la pasividad a la que dichas creencias pueden llevar.

Igualmente nos advertía Evola de que considerar, tal como hace el Vedânta, al mundo manifestado como mera ensoñación (Mâya) puede abocar a posturas evasionistas con respecto al plano de la inmanencia. Puede llevar al refugio en el Mundo de la Trascendencia y a dar la espalda a una realidad sensible sobre la que el Hombre Tradicional debe tener muy claro que debe actuar para sacralizarla y convertirla en un reflejo de lo Alto (recuérdese el Imperium, en el microcosmos, como reflejo del Ordo macrocósmico). De no actuar en este sentido nos olvidaríamos -empleando terminología del hermetismo alquímico- del coagula que debe seguir al solve en todo proceso de metanoia o transformación interna; nos olvidaríamos, pues, de la materialización del Espíritu que debe seguir a la fase de Espiritualización de la materia propia de los procesos Iniciáticos.”

 

Eduard Alcántara

eduard_alcantara@hotmail.com