Julius Evola. Septentrionis Lux


Respuesta a carta de un amigo y camarada
julio 4, 2009, 4:07 pm
Filed under: Ética y valores, La Rata Negra

     Tu misiva, apreciado amigo y camarada, me recordó, en su intencionalidad, al artículo escrito por José Antonio Primo de Rivera y dedicado a D. José Ortega y Gasset “Homenaje y reproche a Ortega”…

     Me dices que el hombre moderno no comparte nuestra común cosmovisión ni nuestros valores y actitudes. Y más aún añadiría: no posee la capacidad crítica y de análisis  que casi todos nosotros, en mayor o menor medida, poseemos  y expresamos ante la realidad social, económica, cultura y política circundante. Se trata de un hombre –el moderno- átono, indiferente, pasivo, cobardón, manipulable y, sobre todo, AMORFO.

     Lo malo no es que esta corrompida y zafia sociedad se mueva al son de pulsiones y pasiones, ya que estas actitudes, si bien alejadas de nuestro estilo, serían prueba de que  este sujeto postmoderno posee motivaciones de algún tipo. Eso sí, motivaciones erradas como podrían ser, por ejemplo, las de un ansia desmedida de satisfacción personal (o, para hablar con más propiedad, subpersonal),  las del egoísmo, las del consumismo,… Pero motivaciones que, por lo menos, no harían de él ese individuo ÁTONO al que nos hemos referido.

     La principal hipótesis que defiendo es que nuestra sociedad se haya anegada en un relativismo atroz y esto me parece, si cabe, aún más grave que lo anterior.

     Este hombre consumista, mero sujeto –pasivo- económico y, por ende, frágil, vanidoso y superficial es lo más totalmente alejado del ideal humano que nosotros perseguimos y por el que luchamos. Pero este sujeto –así lo pienso- es recuperable.

     Sus modelos, su ética y sus parámetros sociales no han sido discernidos ni juzgados por él.

    Este individuo ha delegado irresponsablemente, en un Sistema que, ofreciéndole bagatelas (económicas, sociales, instintivas,…), ha anulado su capacidad de pensar, discernir y elegir libremente. El Fausto del Siglo XXI no ha vendido su alma al Molloch por su afán de inmortalidad, de eterna juventud… No. El hombre moderno ha vendido su alma por: un crédito barato, una semana más de vacaciones o por poder cambiar de coche cada tres años. ¡Estúpido, pero cierto!

     Se trata de alguien vacío, intoxicado por el Sistema y sus medios y aterrado por no significarse –por no aparentar-. Es incapaz de pensar por sí mismo y vive bajo la bota liberticida de lo “políticamente correcto”.

 

     Nuestra lucha –lo dije y me reafirmo- es una lucha por la libertad: para que el hombre actual pueda y deba asumir sus responsabilidades. Ésta es la verdadera libertad. La LIBERTAD (1), así, con mayúsculas y a la que ninguno de nosotros debe temer sino, muy al contrario, anhelar conquistar.

     En base a esa LIBERTAD pienso que cualquier ciudadano –después de cumplir con sus obligaciones para con el Estado y después, por ejemplo, de cubrir las necesidades de su familia- cualquier ciudadano, decía, es libre de disponer de sus bienes materiales, de su dinero, como a bien tenga. No procedería, por el contrario, que ese ciudadano dejara de ejercer sus responsabilidades: descuidando, por ejemplo, a su familia (no cubriera los gastos de colegio, hipoteca, enfermedades,…), en cuyo caso hasta sería de ley la actuación de la Justicia… Nos gustará más o menos en qué se gaste sus legítimos ingresos pero si ha cubierto sus obligaciones con la Hacienda pública y si no descuida sus responsabilidades defiendo la creencia de que con su dinero es Dios.

     Creo que en esto estaremos de acuerdo: no debemos interferir en su libertad y responsabilidad para con su pecunio; reitero una vez más: siempre y cuando sea responsable con sus obligaciones para con la comunidad y para con los suyos.

     Otro cantar es que me desagrade el despilfarro en lo que considero superficialidades: consumismo feroz , ludopatías,…

     Entiendo que el problema nace de un Sistema, como el actual, en el que el hombre se ha convertido en un mero elemento de producción y al cual se le ha anulado la capacidad de elegir, de pensar y de actuar libremente. Por el contrario, en el Estado en el que sueño habrá, obviamente, derechos para todos y deberes de los que nadie –reitero: NADIE- podrá sustraerse.

     De acuerdo con esta filosofía en el Estado en el que sueño habrá que aplicar aquella máxima del fascismo que rezaba así: “Al enemigo… liquidadlo, al desafecto… vigiladlo, al indiferente… la legislación vigente y al amigo… cuidadlo”. Creo que esta máxima expresa con nitidez cómo el Estado velará por los intereses comunes. (Desde luego, y tal como afirmaba D. Miguel de Unamuno, “¡los conversos… a la cola!”)

 

 

    Pienso que es recuperable toda esa masa amorfa y carente de referentes dignos de ser seguidos en que se ha convertido el común de nuestros semejantes. Y eso lo pienso a pesar de que, en nuestro país –en España- legislaciones educativas como la L.O.S.E. o  la L.O.G.S.E. han creado, con demoledora fuerza, ese ser envilecido por lo material y borreguil en lo social. Es muy pesada la losa constituida por muchos años de pésima educación y que ha llevado al alejamiento de valores como los del esfuerzo, el mérito, el discernimiento, la capacidad de tener la iniciativa de elaborar y/o defender posturas propias en todos los ámbitos, el respeto a la verdad, la adhesión a la ley natural, la solidaridad, el respeto a sí mismo, el respeto a la palabra dada,… Esta losa ha cumplido, a la perfección, el objetivo que perseguía este funesto y disolvente Sistema y que no es otro que el de haber moldeado a su gusto individuos-masa que han delegado sus personales responsabilidades en una cuadrilla de políticos tahúres que jamás les harán partícipes en la toma de decisiones.

     De acuerdo estoy en que, por mucho que se adhiera (ese individuo-masa) a unas ideas-fuerza defendidas por nuestro entorno político con fines electoralistas y/o proselitistas, el hecho de acoger en nuestras filas a esa masa despersonalizada, materialista y alienada no nos reportaría, precisamente, nada positivo, ya que resultaría hasta contraproducente por las tensiones y contradicciones que crearía en nuestro discurso, pero en vista a ser posibilista y entendiendo que éstos son hoy nuestros compatriotas (nuestros españolitos) del siglo XXI no debemos cerrar nuestra política a esa mayoría, pero sí deberemos intentar reeducar a la masa en otros parámetros y ahí es donde debe destacar, por ejemplo, con especial relevancia la figura del MAESTRO; figura a la que hay que dignificar ya que la transformación de los valores (o, para mejor definirlos, contravalores) que imperan en esta disolvente sociedad será tarea fundamental, ineludible, prioritaria y vital en el Nuevo Estado que aspiramos a edificar algún día. Familia y Escuela son las instituciones básicas para formar al hombre libre y responsable en el que creemos y por el que luchamos.

    La labor es ardua, pero no imposible. Se trata de una tarea a largo plazo; generación a generación. Nuestro cometido es el de ser como un espejo en el que la sociedad vea, aprecie y construya otros valores que –estamos seguros de ello- son inmensamente más edificantes que los actuales.

    Me gustaría que nosotros tuviésemos la capacidad de llegar al común de la gente, de llegar a ese Juan español al que, pese a todo, le creo capaz de llegar a asumir y compartir los valores que nosotros defendemos, tal como los compartieron, en épocas pretéritas, sus antepasados.

     En estos tiempos únicamente los más aptos, los más formados, los más nobles… en suma, los –anímicamente- más puros deben ser el ejemplo vivificador para los demás: los eugenios de este siglo y/o los Hombres de la Tradición; éstos son los que han de devolver su esencia metafísica a la Nación. El ejemplo, la constancia y la responsabilidad para con las ideas son las mejores bazas para que se pueda (ese Juan español) mirar en ese espejo y para que se consiga, así, dar forma a una filosofía de vida Tradicional y noble, alejada de estos subvalores y de estos degradantes referentes que la actual sociedad adopta.

     Sin medios económicos, mediáticos y políticos son nuestras mejores armas el ejemplo personal y el respeto a los valores de nuestros antecesores.

 

     Reitero mi creencia en que no debemos rechazar al confuso y equivocado hombre moderno por mucho grado de perversión a que hayan llegado sus usos y costumbres. Al contrario, debemos combatir ese alienamiento relativista con nuestro mensaje y ejemplo.

     Nuestra propuesta, que bien podría definirse como redentora, va dirigida a ese sujeto desarraigado de moral y valores, a ese individuo perdido y sin referentes. Nuestra propuesta no debe de quedarse en el deseo de implantar un sistema socio-económico alternativo sino que debe tener diáfana la idea de que conlleva en sí toda una filosofía de vida contrapuesta a la presente y de que se trata de una cosmovisión amplia y generosa que se marca el objetivo de dar respuesta a ese hombre perdido y confuso de nuestro siglo.

     Pena, más que desprecio, es lo que debemos sentir por esas masas alienadas, confusas y faltas de referentes que este demoníaco Sistema partitocrático ha creado con la finalidad de -una vez anuladas, asnadas y acríticas- poder manipularlas, pervertirlas y desarraigarlas.

    Creo firmemente en esa herencia ancestral, en esas voces nunca apagadas –soterradas tal vez- que, en lo más profundo del alma del hombrecillo moderno, nunca se extinguieron y nunca dejaron del todo de oírse. Esas voces de la España eterna, forjadas generación tras generación, que creo que no pueden ser silenciadas por mucha que sea la fuerza de este alienante Sistema.

     Subsiste en una gran parte de la sociedad (pese a lo consumista, hedonista y superficial de sus aspiraciones y de sus existencias) un ansia de Patria, un ansia de defender la vieja piel de toro frente al separatismo galopante y disgregante que la sacude inmisericordemente y considero este ansia como muy positiva y como un paso adelante de cara a la futura regeneración de nuestro alienado individuo-masa, ya que dicho anhelo de Patria representa un aspirar a algún ideal constructivo y de empresa en común que se halla bien alejado de los intereses materialistas y del egoísmo y positivismo que guían su monótona y anodina existencia vegetativa. Lo cual nos hace albergar esperanzas en una posible recuperación de esos compatriotas a base de hacerles pasar por el tamiz de una pedagogía adecuada. Los creo recuperables y dignos si, algún día, se lograra que pudieran formar parte de otro sistema político más eficaz y ético.

 

     Sin que nosotros no seamos depositarios de una fortaleza moral e intelectual clara no creo posible la tarea salvífica, pues los medios con los que cuenta el Sistema son extensos y apabullantes. ¡No desfallecer ni cansarnos frente a la mentira, la ocultación y la demagogia imperantes! Ese hacer frente en soledad a sus medios pervertidores es el baluarte y la fuerza de nuestro mensaje y de nuestra fe.

 

     Despido estas letras con los esperanzadores versos de Ángel María Pascual, que representan una voz de esperanza e ilusión para estos oscuros tiempos:

 

                          En tu propio solar quedaste fuera,

                          Del orbe de tus sueños hacen criba.

                          Pero allí, donde estés, cree y espera.

                          El cielo es limpio y en sus bordes liba

                          claros vinos del Alba, Primavera.

                          Pon arriba tus ojos; siempre arriba.

                        

                 ……………………………………………………….  

 

(1)   Sobre el concepto de libertad y en vistas a otro enfoque interesante transcribo, a  continuación, estas reflexiones vertidas por el gran pensador tradicionalista español del s. XIX Donoso Cortés:

 

     “El hombre es esclavo solamente cuando cae en manos de un usurpador. La libertad vive en pocos hombres y dado que es propuesta impúdicamente a todo el mundo, la trinidad democrática no es más que un engañabobos.

     El hombre es libre cuando no obedece sino a su legítimo dueño. No hay otra esclavitud sino aquélla en que cae el que se sujeta a un tirano ni más tirano que el que ejerce una potestad usurpada ni otra libertad sino la que consiste en la obediencia secundada a potestades legítimas.”

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Las autonomías, metástasis de la Nación.
febrero 18, 2009, 8:49 pm
Filed under: Cultura y pensamiento, La Rata Negra, Política

Uno de los más cacareados logros de la transición española, es el llamado estado autonómico.Un estado que, a la vista de los resultados podemos sin miedo calificarlo de absoluto fracaso.

En 1977 solo catalanes y vascos aspiraban a la plena autonomía, realidad alejada de las demás regiones españolas. Era un autonomismo suave, un regionalismo, salvo el vasco, no separador, más preocupado de la faceta cultural ylinguística, que política, social y económica. El famoso “ café para todos” de Suarez, dio alas a oportunistas políticos, que vieron una extraordinaria via para sus ansias de poder y control, exacerbando hasta el paroxismo, inventadas reivindicaciones y agravios regionales.

Esta cuadrilla de oportunistas sin escrúpulos, supo jugar sus bazas, y, aprovechándose de los complejos de UCD  y con el consentimiento de la jefatura del estado, lograron poner en marcha el famoso y malhadado estado autonómico.

Desde entonces, todos los partidos nacionales en el poder, han sido cómplices de esta deriva hacia el abismo, creando un estado inviable, tanto política como económicamente.

Estas son, a grandes rasgos, las ventajas de tan loado sistema:

En 1975, habia en España, un millón de funcionarios, hoy en nuestra Nación, hay cerca de 3 millones de funcionarios, con la paradoja, que antaño, no habia tecnologías, ni medios, para agilizar y acercar la administración a los ciudadanos.

Desde los albores de este sistema autonómico, el despilfarro, nepotismo y corrupción, ha sido una verdadera plaga. Da igual gobierne la izquierda o derecha, los casos son múltiples y sería reiterativo enumerarlos.

El estado, está vacio de competencias, y apenas tiene decisión propia o capacidad de maniobra ante los mandarinatos regionales, solo preocupados por malgastar el dinero de todos y ocupar, cada vez más y más, parcelas de la sociedad.

La desafección a la idea nacional, fuente de soberania y solidaridad, es una de sus más logradas metas, creando en varias regiones españolas, odio e inquina a España, Patria común de todos, y reitero, fuente de soberanía.

La ruptura de lazos sentimentales, sociales, solidarios entre regiones, es otra constatación del fracaso del modelo, llegando al penoso extremo, de negar el agua de todos, una regiones a otras, con la ridiculez de “blindar cuencas acuíferas”.

La creación de castas parasitarias provinciales, tan solo dedicadas a exacerbar diferencias y obviar nexos múltiples de unión compartida en siglos.

La creación de 17 estados con leyes, parlamentos, asesores, lenguas, mercados, banderas, televisiones, policias,etcetc, etc. Suponiendo para el ciudadano, una onerosa carga fiscal y un soterramiento de sus derechos.

 

Como podemos apreciar, y sin querer extendernos mucho, las ventajas brillan por su ausencia, no así los problemas, el despilfarro y la mentira.

 

En consecuencia podemos decir sin ningún tapujo, que este es un estado inviable, condenado al fracaso más absoluto, si no se toman con rapidez medidas para corregirlo, pudiéndonos llevar a corto plazo a la balcanización de la que fue la nación más antigua de Europa.

Delenda est Autonomias



Tesis sobre los musulmanes
febrero 17, 2009, 9:52 pm
Filed under: Economía y consumo, La Rata Negra, Política, Religiones
En tanto la población musulmana permanezca alrededor, o por debajo del 2% de la de cualquier país, ésta será vista por la población local como una mínoría amante de la paz, y no como una amenaza hacia los demás ciudadanos. Éste es el caso de lo que ocurre en:
Estados Unidos: 0,6% de musulmanes
Australia: 1,5% de musulmanes
Canadá: 1,9% de musulmanes
China: 1,8% de musulmanes
Italia: 1,5% de musulmanes
Noruega: 1,8% de musulmanes
Con una población que alcance entre el 2% y el 5%, los musulmanes comienzan con el proselitismo entre otras minorías étnicas y grupos descontentos del lugar, a menudo con reclutamientos considerables en cárceles y entre las bandas callejeras. Esto está ocurriendo en:
Dinamarca: 2,0% de musulmanes
Alemania: 3,7% de musulmanes
Reino Unido: 2,7% de musulmanes
España: 4,0% de musulmanes
Tailandia: 4,6% de musulmanes
A partir del 5% de población musulmana, estos ejercen una influencia desorbitada con respecto al porcentaje de población que representan. Por ejemplo, insistirán en la introducción de los alimentos halal (limpios de acuerdo a los preceptos islámicos), asegurándose de esta manera empleos de manipuladores de alimentos reservados a los musulmanes. Empezarán las presiones sobre las cadenas de supermercados para que muestren alimentos halal en sus estanterías – junto con las correspondientes amenazas si no se cumplen estos requisitos. Esto está ocurriendo en:
Francia: 8,0% de musulmanes
Filipinas: 5,0% de musulmanes
Suecia: 5,0% de musulmanes
Suiza: 4,3% de musulmanes
Holanda: 5,5% de musulmanes
Trinidad y Tobago: 5,8% de musulmanes
Llegados a este punto, trabajarán para que la autoridad gubernamental les permita que ellos mismos se regulen bajo la Sharia, la Ley Islámica (dentro de sus ghettos). El objetivo último de los islamistas es establecer la Sharia en todo el mundo.
Cuando los musulmanes se aproximan al 10% de la población, tienden a aumentar la anarquía como un medio de quejarse sobre sus condiciones de vida en el país. En París ya hemos visto las revueltas imparables con quema de coches y de mobiliario urbano. En esta situación, cualquier acción no musulmana ofende al Islam, y resulta en insurrecciones y amenazas, como las de Amsterdam tras la oposición a las viñetas de Mahoma y películas sobre el Islam. Estas tensiones se ven a diario, particularmente en los sectores musulmanes de:
Guyana: 10,0% de musulmanes
India: 13,4% de musulmanes
Israel: 16,0% de musulmanes
Kenia: 10,0% de musulmanes
Rusia: 15,0% de musulmanes
Tras alcanzar el 20%, las naciones pueden esperar disturbios espeluznantes, formación de milicias jihadistas, asesinatos esporádicos, y la quema de iglesias
Etiopía: 32,8% de musulmanes
Con un 40% de musulmanes, las naciones experimentan masacres generalizadas, ataques terroristas crónicos, y guerra ininterrumpida de milicias, como las de:
Bosnia: 40,0% de musulmanes
Chad: 53,1% de musulmanes
Líbano: 59,7% de musulmanes
Los países que alcanzan un 60% de población musulmana experimentan persecuciones sin límite de los no-creyentes de todas las demás religiones (incluyendo a los musulmanes no ortodoxos), limpiezas étnicas esporádicas (genocidios), el uso de la Ley de la Sharia como arma, y el establecimiento de la Jizya, el impuesto sobre todos los infieles, como está ocurriendo en:
Albania: 70,0% de musulmanes
Malasia: 60,4% de musulmanes
Qatar: 77,5% de musulmanes
Sudan: 70,0% de musulmanes
A partir del 80% deben esperarse intimidaciones y jihad violenta sobre la población no islámica, algún tipo de limpieza étnica dirigida por el Estado, e incluso algún genocidio, a medida que estas naciones expulsan a los pocos infieles que van quedando, y se dirigen hacia el objetivo de un Estado 100% musulmán, tal y como se ha experimentado ya, o está en vías de consecución en:
Bangla Desh: 83,0% de musulmanes
Egipto: 90,0% de musulmanes
Gaza: 98,7% de musulmanes
Indonesia: 86,1% de musulmanes
Irán: 98,0% de musulmanes
Irak: 97,0% de musulmanes
Jordania: 92,0% de musulmanes
Marruecos: 98,7% de musulmanes
Pakistan: 97,0% de musulmanes
Palestine 99,0% de musulmanes
Siria: 90,0% de musulmanes
Tajikistan: 90,0% de musulmanes
Turquía: 99,8% de musulmanes
Emiratos Árabes: 96,0% de musulmanes
Alcanzar el 100% marcará el comienzo de la Paz de “Dar-es-Salaam” (el Paraíso de la Paz Islámico). Aquí, se da por supuesta la existencia de la paz, porque todo el mundo es islámico, las Madrás son las únicas escuelas, y el Corán la única palabra, como ocurre en:
Afganistán: 100% de musulmanes
Arabi Saudita 100% de musulmanes
Somalia 100% de musulmanes
Yemen: 100% de musulmanes
Desgraciadamente, la paz nunca se alcanza, puesto que en estos estados con el 100% de musulmanes, aquellos más radicales intimidan y vomitan odio, y satisfacen sus ansias asesinando a los musulmanes menos radicales, por una variedad de razones.
“Antes de cumplir los nueve años, ya había aprendido la doctrina básica de la vida árabe: Era yo contra mi hermano; yo y mi hermano contra nuestro padre; mi familia contra mis primos y el clan; el clan contra la tribu; la tribu contra el mundo, y todos juntos contra los infieles” ( Leon Uris “El Peregrinaje / The Haj” )
Es importante entender que en algunos países, con bastante menos que el 100% de población musulmana, como en Francia, la minoría musulmana vive en ghettos, dentro de los cuales constituyen el 100%, y en los que viven bajo la Ley de la Sharia. La policía nacional no osa entrar en esos ghettos. No hay Tribunales, ni escuelas nacionales, ni establecimientos religiosos no musulmanes. En estas situaciones, los musulmanes no se integran en la comunidad en general. Los niños asisten a las Madrás (escuelas musulmanas), y sólo estudian el Corán. Incluso relacionarse con un infiel es un crímen castigable con la muerte. Por lo tanto, en algunas áreas de ciertas naciones, los imanes y los extremistas musulmanes ejercen más poder que el que la media nacional de penetración de la población podría indicar.
Mil quinientos millones de musulmanes representan hoy el 22% de la población mundial. Pero su tasa de nacimientos eclipsa a la de los cristianos, hinduístas, budistas, judíos y todos los demás creyentes. Los musulmanes superarán el 50% de la población del mundo al final de este siglo.
Una de las formas de parar la quinta columna que representa el islam en los países europeos, es manifestar un mensaje claro y rotundo sobre el origen cristiano de la identidad europea. Y exigir reciprocidad a los países musulmanes en materia de libertad religiosa y construcción de templos cristianos. Si no se hace así los islámicos lo entienden como una debilidad y aprovechan para penetrar y difundir el islamismo en las naciones europeas. Entre responsabilidades nuestras está defender nuestra tierra y el legado de nuestros antepasados. Así que, A LAS ARMAS CUANTO ANTES!!!


La enajenación de Europa
febrero 1, 2009, 6:19 pm
Filed under: Inmigración, La Rata Negra

Resultan difíciles de comprender -y es un atentado a la lógica- la permisividad, complacencia y autismo de los dirigentes europeos para con la marea islámica que nos asfixia. Llevamos décadas consintiendo, en aras a una supuesta tolerancia y respeto al diferente, la aceptación entre nosotros de gentes con unas costumbres, religión y cosmovisión metafísica no sólo alejadas de nuestros parámetros sociales, culturales y éticos, sino enemigas declaradas de éstos.

Los enemigos que las enarbolan no dudan en combatir y atacar nuestras formas de vida.
Progres de salón, multiculturalistas de opereta y políticos suicidas han creado, con la complacencia de medios de comunicación, unas sociedades cobardes y avergonzadas de nuestras raíces e incapaces de defenderse de esta invasión sarracena.


Es imposible -y el que no quiera verlo, no lo vea- convivir con una cultura en la que prima la sumisión a una visión teocrática (sacerdotal-lunar) de la sociedad y el nulo respeto a un hombre al que se debería de considerar como portador de valores eternos y no como a un animal sojuzgado y condicionado.

Lenta, pero constantemente, se ha cedido en sus demandas y una política aberrante de inmigración ha logrado introducir el caballo de Troya en nuestras ciudades.
Nos desprecian y no lo ocultan. Tampoco se privan, al igual que los nacionalistas aldeanos y paletos, en hacernos culpables de su atraso y ya empieza a cansar su retahíla de agravios contra Occidente; un Occidente que les acoge y respeta su “PECULIAR” forma de entender la vida.


Los papanatas de la Alianza de Civilizaciones nos pedirán comprensión y respeto hacia los que nos desprecian, odian y matan. Respeto que ellos se pasan por el forro en sus países; en los cuales está prohibido levantar una sola Iglesia, cuestionar sus regímenes políticos y en los que a nadie se le ocurra hacer la más leve crítica contra su religión, ni sus leyes. Unas leyes que no olvidemos incluyen la lapidación de adúlteras, la amputación de miembros a los ladrones, la pena de muerte a la apostasía y un amplio catálogo de aberraciones varias. Estamos en guerra.

Una guerra que no podremos ganar si no plantamos cara, decididamente y con valor, a sus pretensiones de una Europa mestiza y multicultural. Hay que empezar a llamar a las cosas por su nombre sin miedos ni complejos: el Islam no es tolerancia como nos dicen los estúpidos políticos y medios a su servicio, sino que el tan cacareado Islam es muerte al no creyente y un elemento corrosivo en nuestra Europa.
“Los islamistas son una minoría”, nos dicen para tranquilizarnos. ¡Mentira!: tal vez sólo una minoría cometa atentados, pero una mayoría de los musulmanes, que tan alegremente acogemos, los defiende, comprende y comparte su cosmovisión.
Tampoco nos ayudan a nuestro bienestar: es una trola eso de que sin ellos nuestras sociedades, supuestamente de bienestar, quebrarían. Lo cierto es que es imposible asumir los costes sociales de una inmigración desmesurada. Costes que estamos empezando a pagar en paro, prestaciones sociales y conflictos entre comunidades.

No nos engañemos, tenemos al enemigo dentro, cada vez más fuerte y crecido por la cobardía de nuestros gobiernos; incapaces de ver más allá de las próximas elecciones y anestesiando a nuestros pueblos con la cansina canción de paz, tolerancia y respeto. Ellos son responsables, ellos no los padecen, ellos son los traidores a Europa y se llaman Blair, Chirac, Zapatero, Berlusconi,…

     La Rata Negra